SÁBADO. 19 DE MAYO DE 2001

 

 

Cuadro de texto:  11:30: Suena la música en la casa, pero a Sabrina este tipo de “diana floreada” le da lo mismo, lleva ya un buen rato levantada. Parece tranquila, pero está claro que después de la nochecita que ha pasado no debe estar muy fina. Se empiezan a levantar todos y Eva y Emilio están desayunando más enamorados que nunca. El chico se acostó ayer cargado de contradicciones, pero Eva ya le avisó al decirle que esa noche podía volver a ser una gran noche... Pues esta mañana no paran de besuquearse y mirarse... Fijo que ha habido "mucho amor"...

 

Ángel, Fran y Kai siguen durmiendo y, mientras el resto desayuna, Sabrina ha vuelto a la cama, es como que se siente Cuadro de texto:  presionada si hay mucha gente; se siente el centro de atención desde que en la tarde del jueves decidiera abandonar su habitación, que había sido su centro neurálgico de confesiones y refugio para ella...

 

Ángel se levanta... Mientras Sabrina sigue en la cama, Mari comenta en el comedor que ayer se llevó un buen susto, que no encontraba a Sabrina y pensaba lo peor, pero después se percató que estaba en el confesionario... Lleva dos semanas votándola y ahora dice que le sabría mal que se fuera...

 

Han empezado a cantar, el primero es Alonso. Ángel ha ido al lavabo y, de momento, no habla con Sabrina. Es lógico, ayer Ángel intentó un acercamiento y la chica le dijo que para ella las cosas habían cambiado y era reacia a charlar...

 

Cuadro de texto:  Están cantando en el quiosco mientras Sabrina ha ido nuevamente al confesionario. Esta vez la han llamado para que acuda, no ha ido voluntariamente. Seguro que está el "jefe" de psicólogos para convencerla que siga en la casa...

 

Eva le comenta a Mari que ayer volvió a discutir con Emilio. Mari se ha sorprendido y dice que ayer los dejaron solos un rato porque los veía "muy amorosos"... Eva dice que sí, que va todo muy bien, pero que Emilio es muy inseguro y necesita siempre muchas muestras de cariño, que ella lo quiere mucho, pero... que... no sé... Eva comenta que ella es dura y que no baja la guardia. Para Mari lo importante es que los buenos momentos superen a los malos, que si es así, que tire adelante... Después han charlado sobre Sabrina, dicen que es muy reservada y que seguro debe estar hablando con el psicólogo.
Eva y Mari comentan que lo bueno es que no tendrán que hacer las maletas y que las dos pasarán juntas el cumpleaños de Eva... Aparece Ángel y dice que lo de Sabrina pinta mal. Mari dice que ayer Sabrina lloró en el comedor... Eva le ha contado a Emilio que un día habló con Sabrina y le dijo que la presionaron en el confesionario para que asumiera que le gustaba Ángel, que después la cagó porque no estaba correspondida y teme haber hecho el ridículo ante toda España... 

 

Están Mari y Eva en el sofá que está enfrente de la pecera, cogidas de la mano. Aparentemente también las está afectando esta situación tan triste que está teniendo Sabrina... están desconcertadas y, aunque en algún momento pueda parecer que hacen complot contra ella, en este momento seguramente quisieran poder suavizar un poco la tensión y que ella volviera a ser la de antes. Llega Ángel sentándose en el brazo del sillón blanco donde duerme Tierra.

Cuadro de texto:  Ángel - ¿No... no ha salido todavía?

Mari - No ha salido.

Ángel - ¡¡...Qué mal...!!.

Mari - ...Es que... tampoco nos deja hablar con ella, nosotros le preguntamos y...

Ángel - ...Deseáis hablar con ella y no...

Mari - Ayer intenté hablar yo y se puso a llorar,... es que... si estás mal y te pones a hablar del tema, lloras

Eva – dice: “no me preguntéis, que lloro”.

 

A Ángel se le pone una cara que parte el alma y mira al suelo. Le gustaría seguir hablando con las chicas para sonsacarlas más información acerca de todo lo que hayan podido observar de Sabrina, pero al mismo tiempo, tampoco quiere seguir con esa conversación públicamente... ¡¡Ya sabemos como es!!.

 

Siguen charlando los tres sobre los turnos del karaoke; es más que seguro que él está haciendo cábalas muy ladinamente de cuándo la toca a la niña...

Ángel - ¿Quién es el antepenúltimo?

Mari – yo, creo...

Ángel - ¿cuál es tu última... la sabes?

Mari - ¿mi última canción? Sí. La de... “yo quiero bailar...” (y la entona)

Ángel – Sí (dice algo que no se entiende, pero él tiene claro que esa canción la tiene que cantar su niña)

Mari – si, porque va Emilio, yo y tú...

Ángel - ...y Sabrina

Mari - ...y Sabrina que es la última

 

Siguen charlando y comentando la actuación que está teniendo Alonso en el escenario; Mari les cuenta riéndose que anoche la tiró de la cama el lambruzo y se ríen los tres (Eva, Mari y Ángel) sobre las intimidades que tienen a veces Mari y Alonso. Al rato Mari se va y se quedan solos Eva y Ángel.

 

Ángel vuelve a intentar sutilmente volver a sacar alguna información de Eva sobre Sabrina y continúa...

Ángel - Es que yo... no sé qué hacer.

Eva - es que tú ya qué vas a hacer si tú ya... lo que has hecho,... hecho está. (en tono de guasa)

Ángel - Ya la he cagado... (Lo dice riéndose, pero se vuelve a poner serio). Yo he intentado hablar con ella, pero tampoco quiere hablar conmigo.

Eva – Pero... ¿es por ?

Ángel - No sé,... es que... a lo mejor... no es por mí... o sí... No sé...

Eva - No sé,... si estabais bien...

Ángel - Es que después de oír lo que se oyó por los altavoces... algo conmigo tiene que ver,... por lo menos una parte,... a lo mejor no todo lo que le pasa, pero sí algo. Pero no quiere hablar...

 

Llega Emilio que lleva cinco minutos sin ver a su mujercita y se sienta junto a ella en el sofá.

Ángel - Es que lo que se oyó por los altavoces fue...

Emilio - ¿Qué fue?

Ángel - Cosas... Frases muy chungas...

Emilio - ¿Como qué...?

Ángel – Nada...

Emilio - ¡¡Qué más da...!! lo oyó toda España, macho, ¿no lo voy a saber yo?.

Ángel - ¡¡Que va!! Eso no se oye por la tele.

Emilio - Se oye todo.

Ángel - Cada vez que dicen “los micros” y tal,... no se oye.

Eva - Sí que se oye...

Emilio - Se oye todo...

Eva - lo dijo Mari: “yo, a veces, cuando lo estaba viendo se oía, “tal, al confesionario’ yo no lo sé porque no lo he visto, me lo ha dicho Mari. De todas formas lo que están hablando en el confesionario saldrá, si es interesante saldrá en la tele.

Emilio – o sea, que lo ve toda España, así que... ¡cuenta!

Ángel - No

Emilio -¿Qué va a decir...? que está enamorada de ti, la pobre

Ángel - No,... no creo...

Emilio - ¡¡Anda chato...!!, tú... ¿qué tienes, miopía, hipermetropía o todo junto, o como es?. Pero lo está pasando mal porque... ¿tú... no...?

Ángel - Es que... no sé,... no me lo preguntes porque no sé...

Emilio – Pues... ¿qué es lo que se dijo por los altavoces? que me entere yo

Ángel - No sé... tampoco lo oí bien...

Emilio - Lo oyó Kai, lo oyó todo el mundo...

Eva - ¡¡Venga Ángel!! Dilo, que estábamos nosotros dentro y no lo escuchamos.

Ángel - Pues nada... si tampoco dijeron más...

Eva – Pero... no era ella hablando.

Ángel - Era la psicóloga.

Emilio – Pero... ¿qué dijeron, tío, dímelo?

Ángel - Que no...

Emilio - ¡¡Joder, tío!! no me dejes con la intriga, hombre

Ángel - Pues si ella no lo ha contado,... será que no quiere que...

Emilio - Si yo me llego a enterar y tú no lo oyes, ¿qué?

Ángel - A mí me da igual... porque yo, ya lo sabía.

Emilio - ¡¡Qué cabrón!!.

Ángel - Porque yo, ya lo sabía... lo que dijeron por los altavoces yo ya lo sabía. Además es un tema que ella ya había hablado y que yo ya había hablado con ella,... no sé,... que no es nada, no sé... Espero que no sea solo algo conmigo.

Eva - Se le habrá juntado todo...

Ángel - ...Se le habrá juntado todo; y espero que no sea nada

Eva - ...Pero lo tuyo tendrá mucho que ver.

Ángel - Espero que no sea nada, “todo” ¿sabes lo que te quiero decir?, que no es,... que sea cualquier cosa, pero que no sean cosas mías,... que sea cualquier cosa pero que se pueda solucionar, que esté bien, porque yo lo paso mal,... yo cuando la veo así, yo lo paso mal...

Emilio - ¿No quiere hablar contigo tampoco?

Ángel - No.

 

Eva comenta que es lógico que Sabrina se confundiera con las intenciones de él, que ellos mismos se confundieron y llegaron a pensar que eran pareja y que quizá de esto ha hecho una gran bola y que ha dejado K.O. a Sabrina...

 

Por fin la niña ha abandonado el confesionario y Ángel ha salido disparado detrás de ella. Ha ido de buen rollo y le ha dicho: "¿Tienes un abono del confesionario?"...

 

Cuadro de texto:  El pictionary duró poco, después de una partidita ayer, hoy vuelven a darle caña al parchís unos cuantos y empieza la sesión de karaoke para Eva...

 

Parece que Sabrina "dentro de lo que cabe" está mejor. Se ha asomado a la puerta del jardín para preguntarle a Eva si le presta un jersey y Eva le ha contestado que sí con la cabeza, pero al instante, además, la ha dicho que se lo regala...

 

Cuadro de texto:  Sabrina ha ido a la habitación y Alonso le ha preguntado si va a abandonar... ella, en plan “ofendida” ha dicho que no, que no tendrán esa suerte... “la lleváis clara”. No se sabe qué le han dicho en el confesionario, pero está más animada, algo más tranquila y con más ganas...

 

Mientras el grupo está en el jardín con el tema de la música, Sabrina está con Mari charlando en la cocina, tomando un café y fumando un cigarrito; le ha dicho que le sabe mal por ellos, que entiende que la situación no es agradable y que seguro se preocupan por ella, pero que en dos días estará perfectamente...

 

Sabrina está decidida a contarle algo a Mari, decididamente está más animada. Su intención es hacerlo por medio de la escritura “digital”

Mari - no nos van a dejar hacer eso,

Sabrina –yo lo hago con él; -y siguen “hablando” así un rato más-.

Mari - ¡¡Ay, aquí no se puede hablar nada, hija, por Dios!!

Sabrina – no. Nos “hincharemos” cuando salgamos. (Se hincharán a hablar)

Mari – Cuando vayamos a esas cenas... y esas copitas...

Sabrina – Todavía no hemos decidido donde vamos a ir los cuatro

Mari – a ver dónde nos pilla ¿no?

Sabrina – será en Madrid...

Mari – claro, aquí, cuando salgamos... cuando podamos y salgamos. ¿Te apago el agua? (Sabrina había dejado agua calentando para ducharse)

Sabrina – Si

Mari – Son las cosas de la vida... (cantando)

Sabrina - ...son las cosas del querer (secunda ella la canción y lo hace sonriendo)

Mari - ...Pero también, es que estando aquí todo es tan inmenso (y la hace el gesto de que cualquier cosa se hace grande y se le da mucha importancia) yo lo veo aquí, cosas Cuadro de texto:  insignificantes...

Sabrina – o sea, es que... a mí esto me pasa fuera... y, ¡vamos!, diferente totalmente

Mari – que sí, que a lo mejor, tú de un día malo, no se entera nadie... ¡¡y ya está!!. Tú luego te vas de juerga, te vas con tus amigas, tienes a tu gente, tienes a tus cosas... no tienes por “güevos” que aclarar nada...; aquí, te guste alguien, no te guste... tienes que... a mi me pasa también. Quiero decir que a mí me gustaría... pues lo que hago siempre cuando estoy... no sé, pues me siento un poco mal, o estoy pensando en mis cosas... pues me voy a mi casa, me pongo mi música y me gusta estar sola, a mí, a mi bola... dos, tres, cuatro, cinco horas.. las que me hagan falta y después ya, pues otra vez... a mi vida normal

Sabrina – claro

Cuadro de texto:

Sabrina levanta el mantel y se entienden hablando con señas. No sabemos de qué hablan, pero ellas se comunican ocultando las manos bajo el mantel y, mediante el tacto, con signos en las manos consiguen explicarse cosas... ¡Qué listas son!

 

Sabrina – Vamos otra vez... que le he cogido el gustillo

Mari – eso sí... (la contesta a algo que Sabrina la ha escrito. Están unos minutos con la escritura; Mari asiente varias veces a lo que percibe en su mano y la mira muy atentamente a los ojos... bueno, a las gafas)

 

Sabrina por fin acaba su “charla gráfica” y además de todas las explicaciones que la ha dado Sabrina, la apostilla: “Encima...” Saca la mano del mantel, Mari también  y la pide a su amiga esa mano confidente. Las dos manos unidas, son símbolo de que Mari ha sabido escuchar y entender a su amiga, sus malos ratos, sus lágrimas, su tristeza... y Sabrina, con todo su hermetismo, ha sido a la única persona en la casa, aparte de Ángel por supuesto, que ha querido romper esa losa que ya la estaba pesando tanto. Esta unión es el principio de una gran y buena amistad.

 

La niña bebe y se atraganta, Mari la da los golpecitos de rigor en la espalda

Mari – Boca a boca, no... Eso lo haces tú a la gallina porque yo....

Sabrina – me ha entrao por otro lao

Se vuelven a encender otro cigarrito (estupendo para la tos), preguntan a quien le toca Cuadro de texto:  el siguiente turno...

Sabrina - ¡¡Anda que cuando me vean mis amigas, tía... y en estos momentos!!!

Mari - ...y en estos momentos, más...

Sabrina – más todavía... que lo mismo... o sea, que lo mismo me pueden decir lo mismo que me puedes decir tú... pero, no sé...

Mari – pero... eso está claro... Yo los dos días esos que estuve tan changuilla... yo no pensaba más que en Toñi y los cafés que me tomo con Toñi... me paso horas, y horas, y horas... además como Toñi... ¡¡Mira, que yo... mis hermanas... y nosotras somos pegás, pegás... que no es que... mis primas, con mi prima Nani hablo yo... de casi todo... pero Toñi... muchas veces yo es que no tengo ni que hablar... porque yo cuando me siento así... mal... no de decir que te haya pasao algo y tú te has cabreao, no. Te sientes mal, tú. Yo... o sea, no hablo; no tengo ganas de hablar, me quedo muda. Y con Toñi no hace falta porque como ella sabe todo sin que yo se lo diga. Que yo creo que me conoce más que mi madre... porque con mi madre tengo mucha confianza, es mi madre y sabe todas mis cosas, pero...

Sabrina - ...una madre, es una madre.

Mari - ...y además yo con la mía, tengo super-confianza, pero Toñi... es que son muchos años, muchos años, un día, y otro día y otro día...

Sabrina – A mí... yo que sé... esa gente que tiene una madre y una amiga... me da envidia ¿no? porque ¡coño!

 

Termina un turno completo, la voz supersónica les avisa que tienen diez minutos de descanso. Comentan como será el turno siguiente y el orden que tendrán que seguir. Ángel solo en el salón, no se le ve. Sabri le llama para que avise a Kai que ya le toca cantar.

 

Se sientan a la mesa de la cocina Eva, Alonso y Emilio y se disponen a echar una partidita con Mari... ¿de qué? Po zi... cuatro colores, cuatro fichas por color... Mari se entretiene en ir al baño y alguna cosilla más

Emilio – te levantan de la cama y luego te hacen esperar (tomándole el pelo a Alonso)

Eva - no metas cizaña...

Alonso – estoy harto ya...

Eva - ...de esta vida conyugal ¿verdad?

Alonso – estoy harto de esta relación y de todos vosotros...

Cuadro de texto:  Emilio – Yo, de alguno más que de otros...

Alonso – no hace falta que me mires... ya me perderás...

 

Sabrina se ha ido hacia el baño con la olla de agua caliente para ducharse, Ángel asoma por la cocina, coge algo de la mesa (puede ser un mechero para Kai) y se va para la habitación a avisar a Kai que es su próximo turno, pero se sienta en su cama y comienza un ratito de charla

Ángel - ...que Sabrina... esta mañana... que ha entrado otra vez al confesionario. Ha estado... bhueeee (gesto de mucho)

Kaiet - ¿y como está ahora ella?

Ángel – se la ve mejor

Kaiet - ¿Te ha dicho alguna cosa?

Ángel – Si, bueno... me ha dicho que te avise, que te despierte.

Kaiet – ah, bueno, fenomenal.

Ángel – no, bueno... si... ayer le dije que me tratara como a los demás y me dijo que sí

Kaiet – entonces... ¿no te dice nada... de ayer?

Ángel – No. La he preguntado si estaba bien, si pasaba algo... cuando ha salido del confe... y me ha dicho que... nada, nada

Lo está contando más que palabras, con gestos... desganado, no queriendo dar “tres cuartos al televidente”.

Kaiet - ¿Y tú que tal lo llevas?

Ángel – bien, tío... de pu** madre. Voy a tener la postura...

Kai le dice algo, pero entre que no lleva el micro, está fumando, recién despierto... parece checoslovaco. Le pregunta a Ángel si están jugando al parchís, qué tal día hace y algunas cosas más.

Ángel – Yo cuando me he levantao,... me he levantao, me he metido en la ducha y... me han cortao, o sea no me ha dado tiempo a lavarme la cabeza con agua caliente. Y ya estaba bastante gente levantao, menos Sabrina y cuando han empezado a cantar, la segunda canción: “Sabrina”, la han llamado al confe, pero todos los demás, despiertos

 

Por fin Kai se percata que está desmicrofonado, se lo coloca y siguen hablando de los dichosos turnos de karaoke. Pero el vasco sigue el tercer grado con su amigo:

Kaiet - ¿Tú estás incómodo?

Ángel – Pues sí. Pues sí que estoy incómodo, sí

Kaiet – Normal. Que si fuera antes, que había mucha gente y tal... ¿sabes?, pero de estar todo el día juntos...

Ángel - ...en los sitios donde está ella, pues procuro yo no estar porque sé que a ella a lo mejor la molesta o... entonces, para que no se sienta ella peor, pues cojo y me voy...

Kaiet – pero tampoco es eso, macho. Que tú no estás en la calle que puedas decidir salir un día de fiesta o irte de un barrio a otro... esto es una casa que tiene tres habitaciones... tres habitaciones y ocho habitantes. Cuando estés aquí y queden cuatro, ¿qué pasa?

Ángel – ya, pero... de momento

Kaiet – ya, pero... de momento, aquí... aquí quedan treinta días

Ángel – mucho tiempo...

Kaiet - ¿qué?

Ángel – que poco tiempo... pero mucho tiempo...

Kaiet – ya, pero lo que tienes que hacer es disfrutar cada día... y ella también. Si te apetece estar ahí, pues estate allí. Si se va a comer la cabeza igual... Entonces aquí... igual se está comiendo la cabeza ahora, que piensa que estás hablando... ¿sabes?... que no quiere que se entere nadie. Que si estás ahí, se comerá un poco la cabeza, pero te tiene controlao... eso nunca lo vas a saber, solo lo sabe ella. Lo que le molesta no es si estás ahí o no estás ahí ¿sabes?, lo que piensa es lo que sientes tú por ella; y si realmente tienes algo que le jode, que no vas a hacerlo adrede ¿sabes?, que estar junto a ella o estar en la misma habitación, le jode mucho porque no lo aguanta, te lo va a decir.

 

Siguen charlando de cosas de la casa, de alguna redactora, de algo que surgió ayer, pero, sinceramente, están los dos con lengua de trapo, sobre todo Kai, que no deja el cigarro, así lo descuarticen en vivo y en directo. Ángel, empieza con sus agobios, se tumba hacia atrás

Ángel – Es que... ¡¡¡las cámaras estas... no me dejan en paz, joder!!!

Kaiet – normal... y cuanto más...por eso... y cuanto más te aísles ahí... por eso si estás normal, ahí con el grupo, haciendo chorradas... pues bueno. Pero como estés ahí sooooolo, tal... no sé qué...Huyyyy, shshshshshshshs (imitan el sonido y movimientos de las cámaras y empiezan a enumerar todas las que puede estar en este momento pendientes de ellos).

 

Se vuelve a encender otro cigarrito, seguimos sin entenderle nada, pero nos avisa claramente que va a mear. Es increíble lo bien que se puede hablar castellano en momentos muy determinados.

 

Ángel se incorpora y... ¡¡¡Os***, las lumbaressssss!!!, esto también se le ha entendido perfectamente.

 

Kaiet, es tu turno. ¿Cantará fumando o se fumará directamente el micro?. Ángel descarga el agua del toldo y se queda con el vasco en el escenario.

  

La normalidad volvió a la casa, después del "Caso Sabrina", parece que todo está nuevamente tranquilo. Es muy posible que Sabrina haya dejado las cosas muy claras en el confesionario y ahora se siente mejor.

 

Mari se asoma por el baño y ve a Sabrina lavándose los dientes, después de su duchita. La da un toquecillo en el brazo

Mari – A ver... ¿te has puesto guapa ya? ¿te vas a pintar un poquito?

Sabrina -  Hmmmm!!!! (Tenía el cepillo en la boca) –Mari la vuelve a pasar la mano por la espalda cariñosamente. Está pendiente de ella-

 

Pasa un buen rato apoyada en el armarito que está junto a la ducha, pensativa, posiblemente agotando sus últimas lágrimas, pero también haciendo el firme propósito de que aquello pase... ¡cuánto antes, mejor!, así no puede seguir ni por ella, ni por él.

 

Cuadro de texto:  Los chicos están comiendo macarrones a la boloñesa que ha preparado Emilio...  Llevan toda la tarde con el tema del karaoke. Sabrina de apalanque en el sofá, ha tenido algún momento muy pensativo, pero no se la ve mal aparentemente, parece que mejora... lleva la camiseta morada (regalo de Eva), han comido en el jardín y vemos a Sabrina sola tomando el postre, una manzana. Después sigue el karaoke, van pasando por sus turnos, esos que a ellos tanto les martiriza.

 

Llega la hora de recoger la cocina. Tienen que fregar, ahora sí, los dos juntos. Ángel habla con Sabrina mientras friegan los platos. Se muere de ganas por cruzar alguna palabra con ella, tantear el terreno, sonsacarla que la está pasando y, sobre todo y más importante, arreglar las cosas, volver a tener una relación cordial con ella.

Cuadro de texto:  Ángel - ¿qué te pasa?

Sabrina – cosas...

Ángel – ¿cosas que me importan?  

Sabrina – cosas que... ¿qué?

Ángel - ¿...que me importan, tal vez?

Sabrina – no sé si te importarán o no... –se lo repite nuevamente-

Ángel – ya, pero si no me lo dices, no lo sé... –silencio- ¿no me las quieres decir?

Sabrina – pues no... porque te voy a decir alguna bordería y...

Ángel - ¿sí?

Sabrina – sí. Entonces, prefiero callar antes de decírtela... otro día que estés más tranquila, pues hablo contigo...

Cuadro de texto:  Ángel – Bueno. ¿Entonces sí son cosas mías?

Sabrina – sí

Ángel - ¿por qué me dices que no?

Sabrina - ¿y tú pa qué me preguntas... si sabes que sí?

Ángel – yo te pregunto porque me dijiste ayer que no... por eso te pregunto

Los dos friega que te friega, tienen un auténtico duelo de cacharros; es como si cada plato que cogieran en sus manos, fuera el otro... descargan adrenalina a litros!... Kaiet está charlando con Mari, pero de repente...

Kaiet - ¡¡Ángel, Ángel!! Que a mí se me ha olvidao, pero tú dedícale la canción a la rubia... a la que perseguimos ayer. –Ángel se vuelve y sonríe-

Sigue la “operación friegue”. Sabrina, muy seria y con las gafas puestas, Ángel se afana en el cacharro que tiene en sus manos y lo pega unos meneos de aquí te espero; sus intentos de charla están dando frutos, pero ahora está más inquieto porque sabe que sí va con él la cosa y no sabe por donde le viene el aire... Es cómico verlos a los dos fregando con brío y descargando tensión con el Scocht Brite p’arriba y p’abajo, Sabrina está dejando la vitrocerámica para comer sopitas en ella. El silencio es cortante durante un buen rato, solo se oye el grifo y los repiques de las cacerolas, solo en una ocasión Ángel lo interrumpe para hacerla una pregunta técnica; es decir, algo de unos estropajos. Terminan y Ángel pregunta: “¿ya?”, ella le dice que sí. Ángel se va al salón y charla con Kai, Sabrina continúa dando los últimos toques...

 

Ángel está tumbado sobre el césped, parece que quiere que se lo trague la tierra y llega Kai que se tumba a su lado. Se produce la conversación siguiente:

Kaiet - ¿Qué tal?, ¡buen sitio éste,... de vicio!

Ángel - ¡De pu** madre tío!

Ángel - Como me saquen de aquí el miércoles, me voy a cag** en la ost**.

Kaiet - No,... no...

Ángel - ¿Quién sabe tío?

Kaiet - Que no,...

Ángel – no sabemos... estoy convencido... yo no soy tonto... y esta semana...

Kaiet - ¿por qué estás tan seguro?

Ángel – Sabias voces de España... (no se le entiende bien, pero podría ser que a él le tienen muy machacado los gritos que oye de vez en cuando)

Kaiet - Del mismo modo, podría salir ella

Ángel - ¡¡Ni de coña!!. ¿Por qué la van a echar a ella?... -Señala el pecho y dice- “me voy yo”

Kaiet - pero,... entonces... ¿sí o no? -Ángel le hace gestos y sonríe-
¿pero no decías que no...? ¿No decías que no había nada?... mi vieja se partirá el cu**

 

Se oyen gritos del exterior, y Ángel dice que han dicho lambruzo. No pueden seguir conversando y le piden a Fran que sigan con la canción correspondiente. Es la de Mecano “en la fiesta me planté, coca-cola para todos...”

 

Kaiet le hace gestos a Ángel y dice que ya se acabó el hablar... y que lo pase bien. Siguen coreando todos la canción

Ángel - ...es que yo... o sea, ni de coña quiero que se vaya.

Kaiet - ya,... normal.

Ángel - ...ni de coña

Kaiet - de eso no se sabe, cada uno tiene sus ideas, pero no se sabe. Lo que sí han demostrado estos es que... ¡¡pufff!!... ¡¡no tengo ni put** idea...!!

Ángel - Ya... Pero, no me gustaría nada que se fuese ella

Kaiet - Normal... Es que Eva no quiere que se vaya Milo; Mari no quiere que se vaya el lonchas, Sabri no quiere que te vayas tú, y el resto,... así. Nadie quiere que se vaya nadie. -Pasan un buen rato mirando al trío que “destroza” las canciones- De todas maneras, lo que hay que hacer es coger y el que se quede hasta el miércoles, es pasárselo bien, tío, de pu** madre, aprovechar a tope... A mí ayer me gustó mogollón el quedarnos ahí hablando, tomando vino y eso.

Ángel - ...Y sólo de vez en cuando, el parchís...

Kaiet - bueno,... era necesario...

Los cantantes siguen. Se oye sobre todo la garganta de Mari, que la chica se esfuerza lo posible por hacer sonreír a Sabrina

Kaiet - ¿Qué dice del segundo?

Ángel – yo me voy a presentar y... ¿qué es lo que les voy a contar?

Ángel - Fran es espectáculo tío. ¡¡Fran, dedícanos una canción!!

Fran - ¿a quién se la dedico?

Kaiet y Ángel - ¡¡a nosotros!!.

Fran – Este tema va dedicado a los perricatos de Kai y Ángel que están el día acostaos... -Les dedica la canción de Serrat, “Tu nombre me sabe a hierba... de la que crece en el prado...”-

Ángel - gracias, Fran. -Y tararea mirando al escenario “porque te quiero a ti, porque te quiero...”

Kaiet - se oye más a Mari que no tiene micro, que al resto.

Al terminar la canción Kai y Ángel dan las gracias.

Fran - OK, me debéis un cigarro cada uno

Kaiet - cuando pases por aquí, te lo cobras

Ángel - ahora te lo pinto, Fran

 

Otra canción: “es un sentimiento... ocurre justo cuando dos personas van volando juntos”. Canta Sabrina y Fran, pero él también está Cuadro de texto:  tarareando “algo así eres tú, algo así...” la canción de Mocedades a Ángel le suena a coro celestial, a pesar de que ninguno se podría ganar la vida cantando. Sabrina ya está mucho mejor, ríe divertida con sus dos compañeros musicales. Mientras, Ángel con Kaiet, está en plena complicidad de querer que sepa su amigo, que Sabrina le tiene muy pillado.

Ángel - ¿Esto qué es? nunca había oído antes esta canción... 

Fran – Esta canción que viene se la quiero dedicar, a lo mejor porque los voy a despedir inmediatamente... –Kai tose y ya no le entendemos -Se fija en lo que hace Ángel......sumergida la cara en la toalla, llorando, boca- abajo...le dice...es insufrible estar contigo.....se pone serio porque ve que su compañía no es suficiente.....Ángel le dice que lo único que quiere es morirse......sigue tapando su cara...... se oía el latir de su corazón muy fuerte y agacho la cabeza como queriéndose esconder del mundo....

Han de cantar la de Camilo Sesto, “ya no puedo más... estoy harto de rodar como una noria... morir de amor...”. Ángel y Kai, siguen tumbados boca abajo y tararean. Cuando llegan a donde dice “soy su amigo, pero quiero ser algo más que eso... melancolía”, Kai se troncha de la risa al ver la cara de Ángel, que se calla.

Kaiet - canta, canta,

Ángel - ¡qué cabrones! Nos ponen cebo como a los perros.

 

Termina el turno de Fran, quien bromea con los coros, que han cantado muy mal. Le toca cantar a Ángel, pero la voz avisa de un descanso.

Ángel - ¡¡flipo con la peña esta!! Yo quiero hablar con alguien y pasan de mi cara. Ya está bien tío. Son un poco porculeros. Me tocan un poco la pol** a veces.

 

Como están los dos boca abajo, todo lo que están hablando es difícil de entender, es por eso que quizá sigan en esa postura... Deciden entrar en la casa porque además Ángel comenta que tiene los pies helados.

En el salón, Sabrina está sentada en el sofá de frente, Mari se sienta a su lado y Kai y Ángel cuando entran, lo hacen en el sofá de la pecera; siguen comentando los turnos que les quedan de karaoke, pero Sabrina les avisa que les queda por hacer el ensayo del baile de “su verano”. También llega Fran, con su bol de agua “templá” para el dedito...

Mari – échale fría, Fran... si quema...

Fran – es que si echo fría se me queda...

Mari – Pues échale un poquito

Fran – que la tengo que poner bien caliente porque como la quiero medio templá, se enfría enseguida... y además tengo que disolver...

Mari - ...la sal ¿no?

Sabrina – pues te podía haber dado la sal

Fran – pues sí, pero se supone que en esta casa... ¡¡¡ost***!!! (metió el dedito en el agua)

Sabrina – pues no... después de la compra...

Mari - ¿qué hemos hecho...?

Fran – otro entretenimiento más de la casa

 

Siguen con el tema terapéutico y las bondades de la sal en los dedos de Fran. Ángel le pregunta si le duele mucho y él le responde que doler, doler... no, solo si lo mueve. Fran le pregunta a Ángel como fue su experiencia cuando a él le pasó algo parecido, ya que el alicantino se lo había contado días antes. Sabrina se levanta para ir al baño

Fran – tú, cuando hacías la rehabilitación ¿empezabas a doblar el dedo así poquito a poco?

Ángel – yo, es que no lo tenía como tú

Mari – es que lo tienes muy hinchao...

Ángel – yo es que no lo tenía como tú. Si el médico te ha dicho que no lo muevas, no lo muevas.

Fran – no, no, él me ha dicho que vaya empezando a hacer rehabilitación...

Mari – sí, pues si lo tienes super inflamao... ¿Cómo vas a hacer rehabilitación?

Ángel – yo, es que cuando empecé la rehabilitación no lo tenía así...

Fran – pero, por lo menos con la parte de arriba... éste de aquí, como estaba tan bien amarrao –aquí sigue con un poquito de trabalenguas de los suyos-

Ángel – yo, el pequeño no lo tocaría... (el dedo, claro)

Fran – pero vamo a ... a ti cuando te dijeron esto... hacer el ejercicio este... ¿lo hacías dentro del agua con sal, no?

Ángel – sí, pero yo todas las mañanas iba al... al fisio. Me ponía la lámpara de calor y me iba haciendo ejercicios... así...

Fran – Ya. Pue aquí la lámpara de calor no esta... ni el fisio tampoco.

Mari – ponlo ahí... en el plafón...

Fran - ...en el horno... ¡¡como no meta la mano en el horno...!! Yo voy a esperar hasta el miércoles, a ver si me voy o me quedo. Si me voy, no hay problema, ya lo soluciono fuera; y si me quedo ya... y esto sigue igual...

Ángel – Fran di en el confe que te quieres ir a una clínica y tal...

Fran – que ya me hagan lo que sea... o que me pongan una caperuza... o que me echen un saco por cima o me saquen pa ir donde sea ¿no?

Alonso - ¿si te vas al médico abandonas la casa? (con mucha guasa)

Fran – no, entonces me quedo... después ya de... treinta días que faltan ¡qué coño! –ahora se ponen los cuatro a echar cuentas de los días que llevan y los que quedan-

Voz -  ¡¡Comienza ya el siguiente turno de karaoke!!

Fran - ¿Quién es el que termina con el karaoke este?

Mari – Sabrina, después de Ángel.

Fran les avisa que dejará el bol encima del frigorífico para que no se lo tiren. Sabrina ya salió del baño y está en el lavabo, Alonso hace cuentas y dice que quedan exactamente 25 días (dos semanas), Mari le hace poner en marcha las neuronas y le dice que son 35 días, y eso no son dos semanas precisamente, ¡¡son cinco semanas!!, pero Alonso reconoce que se pasan volando.

 

Empieza Kaiet y Ángel su actuación cantando “Dama, dama...”, Sabrina vuelve del baño hacia el salón tarareando bajito la canción también. Al terminar de cantar, Ángel dice que “esta canción va dedicada a la mejor pastelería de Alicante, Llamas”. Su segunda canción es “Eva María”... la del bikini de rayas. Sabrina sigue tumbada en el salón con gafas puestas e incluso bastante rato se tapa la cara con un cojín, sigue un poquito seria. Cantan otra canción más romántica... más tarde es el turno de Ángel Civera... “dile que la quiero...”, los dos chicos en el karaoke se emplean con entusiasmo en la canción –Sabrina escucha-.

Fran también está “atormentado” por lo que ha estado escuchando, se va para el salón y se tumba. Terminan los dos su turno y entran en la casa, fuera sigue sonando el Huamaqueño...

Kaiet - ¿Has oído los gallos?

Fran – También habéis destrozao vosotros cinco o seis canciones ¿eh?... pedirles perdón a los autores, es lo mínimo que podéis hacer... pedirles perdón –Ángel coge dos cojines del sofá de la pecera y se sienta en el sillón blanco- ¿Esta por qué no la cantas? (por el huamaqueño que está escuchando)

Ángel – yo, esta la he cantao tres días seguidos

Kaiet – esta la han puesto pa que no escuchemos lo de fuera...

Fran - ¿así, tan seguido?

Ángel – Sí... es que hay peña ahí fuera gritando

Fran – esta es pa dejártela cantar a ti solo, sin coros ni

Ángel - ¿¡¡esta!!?

Fran – esta, esta...

Kaiet – bailar, bailar, bailar.... (siguiendo la canción)

Fran – Este fin de semana nos montará una fiesterita esta gente ¿no?

Voz - ¡¡Siguiente turno de karaoke!! –Sabrina se incorpora del sillón como un resorte-

Kaiet – muy seguido...

Ángel – ya...

Kaiet – si no han pasado diez minutos...

Ángel – no ha pasado ni un instante... –Sabrina por su lado y ni se miran- solo ha pasado el tiempo del Huamaqueño y... ¡ya está!

Fran – la canción del Huamaqueño y esta son casi cinco minutos cada una, ¿eh?

Ángel - ¿qué dices?!!!!

 

Ellos siguen dilucidando los tiempos que duran cada canción, que si cinco minutos, que si cuatro y medio, que si cuatro y tres cuartos... mientras, Sabrina, ya está preparada en el karaoke para empezar su turno... Suena La Vida Loca

Fran - ¡¡A ver cómo canta ésta esta!! –(ésta, es Sabrina y esta es la canción. Escuchan y se parten de risa oyéndola)-

Ángel – la verdad es que cantamos como el culo... todos, cantamos fatal, fatal... ¡¡que mal cantamos!!

Fran – Es verdad, sí

Kaiet – pero ya sabían que cantábamos mal en los cástings...

Ángel – ya te digo...

Fran – Yo creo que... una de las puntuaciones... los que peor cantan, más puntuación pa entrar. ¡¡Hombre!!, hay ahí alguna canciones que arropás el coro, entre diez o doce... parece como que...

Ángel – Ahí se disimula un poquillo

Fran – Que en vez de destrozarla totalmente, la destrozamos diez o doce... –Sabrina sigue en su parte de destroce musical- Ricky Martin no se acercará a esta mujer en la vida... Cuando vaya a pedirle un autógrafo le dirá: “¡Ah, ¿tú fuiste la que... me hiciste polvo el tema aquél, no?!

Ángel - ...me destrozaste la canción

Voz - ¡¡¡Ángel, confesionario!!!

Ángel - ¡Hombre, ya era hora, hija mía... lo que cuesta...!

Kaiet - ¿lo esperabas o qué?

Ángel – sí, sí

Cuadro de texto:

Ángel entra en el confe, Sabrina sigue con la vida loca, Fran y Kaiet se quedan en el salón comentando cosas del sonido del karaoke. Fran reconoce que a él es la prueba que más le ha gustado, a pesar de que a veces diez canciones se hacen un poquito pesado... Kaiet dice que es más divertido cuando cantas con alguien... Kaiet pregunta si los demás están reposando, Fran dice que sí, pero que ellos también (los dos tirados en los sofás), que cualquier momento es bueno para esa actividad... Escuchando cantar a Sabrina, Fran reconoce que todos están mucho más sueltos... que ya no tienen tanto sentido del ridículo, que si esta misma prueba la hubieran tenido que hacer a los cuatro días de entrar en la casa, no hubieran estado tan sueltos. Kaiet dice riendo que quien se tienen que estar partiendo el culo son los de fuera... Charli, Fayna...

 

Sabrina llama a Ángel... la próxima canción es El Rey y necesita a un señor a su lado para cantarla –ella no sabe que está en el confe-

Sabrina Angeeeeeeeeeeeeee!!!!

Kaiet – anda, vete a cantar que necesita de un tío... ¡¡¡Fran!!! (pero Fran está reposando y no está por la labor de cantar en este momento, así que, Kai sale corriendo porque empieza la canción)

Cuadro de texto:  Sabrina Angeeeeeeeeeeeee!!!!! (en tono enfadado, pero ve llegar a Kai y cantan juntos... con dinero y sin dinero... hago siempre lo que quiero...)

 

La siguiente canción de Sabrina es de Niña Pastori... “échame una mano prima...”, al rato sale Ángel del confesionario y se tumba en el sillón que antes hubiera ocupado la niña, se le nota preocupado, se tapa la cara con el cojín... fuera sigue Sabrina “como dijo aquel genio....” ahora está cantando con Fran y Kaiet. El corazón de Ángel se oye latir con fuerza... Se oye la música de AlBano y la canción destrozada por los tres. Kaiet entra de nuevo al salón...

Kaiet - ¿Estás bien?

Cuadro de texto:  Ángel – Sí –la respuesta es afirmativa, pero la verdadera es negativa- Pssss, nada,... he pedido una cosa...

Kaiet - ¿has pedido una cosa?

Ángel – Sí... pues que me traigan el móvil, si salgo el miércoles... y después, pues ya me he puesto a hablar y tal...

Kaiet – A mí también, traerme el móvil...

Ángel – yo pido ¿sabes?... igual, después no va a servir de nada, pero...

KaietS.O.S.

Ángel – por pedir...

Kaiet – que llamen... hay que pedir que llamen... que llamen para echar a otros

Ángel - ¡Jo, tio!, no nos queremos ir...

Kaiet – no nos queremos ir... queremos estar aquí... siempre –Ángel se incorpora para mirar a la cámara de encima del sofá y los dos miran hacia ella para hacer un llamamiento-. ¡¡Dani!!, Dani, o sea, lunes, martes y miércoles, ni se te ocurra trabajar ¿eh? Y a todos los amigos: ¡¡llamar!!, llamar desde la empresa que sale gratis, llamar...

Ángel – Eso, desde casa de los colegas... llamar... “Oye, ¿me puedes dejar el móvil que me he quedao sin batería?... pom...!

Kaiet – en la empresa, en vez de llamar a clientes, llamar aquí... todo el día...

Ángel – pero, para que no nos echen... a nosotros...

Kaiet – eso... ¿y quién más...? ¿a quién más...?... (una empresa) también llama... todos los que trabajáis también... llamar...

Ángel – Héctor, Héctor... tú que trabajas donde trabajas, tío... que el teléfono sale de aquí (la face), tío... llama a saco, el día... las ocho horas, si total pa lo que curras, tío...

Kaiet – eso... la patilla... ¡¡Importante. Olvidaros de nuestros teléfonos!!. O sea, del resto, elegir...

Ángel – Bueno... tampoco es eso...

Kaiet – poneros de acuerdo, poneros de acuerdo en uno –ríen los dos-

Ángel – centraros en uno solo...

Kaiet – es que si llaman así... indiscriminadamente...

Ángel – chungo... chungo...

Kaiet – Y Dani... saca la moto del garaje y pasa la I.T.V, por si acaso... ¿no? Hay que estar preparaus...

Ángel – sí... –se vuelve a tumbar-

Kaiet - ¿sabes lo que te vendría de puta madre a ti ahora?

Ángel - ¿irme de aquí?

Kaiet – No... escuchar Matrix... la cuatro... eso te subiría la moral

Ángel – Sí, tío, es verdad. Lo que me vendría de puta madre es estar con mis colegas un ratito.

Kaiet – si, ¿no?... con mistela

Ángel – con mis otros colegas, quiero decir... estar un ratillo con ellos... una hora o así... si solo pido eso

Kaiet – estar aquí una hora...

Ángel – una hora sería la os***...

Kaiet – bueno, media hora...

Ángel – media hora... bueno, no... una hora mejor –empieza a suspirar porque hay algo que le sigue preocupando, a pesar de haber estado bromeando con las cámaras; se incorpora para preguntar directamente- ¿tú cómo ves el tema este?

Kaiet - ¿Qué como lo veo?... es un tema chungo, tal como está ella, chungo... chungo por ella, me refiero. Pero es que tampoco tiene solución aquí... la única solución es o que tú accedas a lo que ella quiere... ¿sabes? o que ella diga... bueno, pues no hay nada y lo asuma. Pero ni tú, o sea, ni tu le puedes ayudar a ella, ni ella a ti... ¿entiendes?... el rollo....

Ángel – A mí lo único que me ayudaría es verla normal...

Kaiet – ya, pero el rollo... para verla normal, ella tiene que darse cuenta de lo que sea... o aceptar que es así y que algún día te tendrá, o aceptar que no, o aceptar que ¿quién sabe fuera?, ¿sabes? o pasar del tema y apalancarlo hasta que fuera se pueda hablar... pero lo que no podéis es estar amargaos aquí los dos... esto son treinta días... tenéis que aprovecharlos, tío ¿entiendes?... tanto tú, como ella... porque estar ahí, sentaos así (gestos de serios) comiéndote el tarro... eso nunca, macho. Porque si estuviéramos así todos estaríamos... –Ángel asiente y Sabrina sigue cantando de fondo- Es que tampoco sé ella cómo... va a estar... la psicóloga ha estado hablando y tal... estará jodida, pero tampoco sé cuánto...

Ángel – pero, es que como tampoco...

Kaiet – y tampoco la podemos ayudar, porque si pudiéramos ayudarla, estaríamos todos... ¿sabes? o ayudarte a ti, vamos...

Ángel – Tampoco... vamos, es una cosa que no me gusta... pero coño, tío, habla conmigo, joder, dime lo que me tengas que decir, pero dímelo... ¿sabes lo que te quiero decir? Dímelo; o sea, no se lo digas a toda España y a mí no me lo digas, ¡¡no me jodas, tío!!

Kaiet – si te vas a enterar fuera

Ángel – pero si es que... no es que me vaya a enterar fuera, si es que fuera me da igual, a mí lo que me interesa es aquí y ahora. Yo lo que quiero es estar aquí y verte bien.

Kaiet – ya, ya, pero digo que igual no te lo cuenta para que no te enteres, y luego te vas a enterar fuera... que es una tontería ¿me entiendes lo que te quiero decir? Que a mi me jode esto también, cuando pasa algo o me duele, me gusta que me lo digan, bueno o malo...

Ángel – Dímelo, claro tío, bueno o malo, pero dímelo. Coge, siéntate conmigo y... más veces que te he preguntao si quieres hablar conmigo... es que después se mosquea y dice que soy un pesao...

Kaiet - ¿Que eres un pesao, te dice?

Ángel -  sí. Cada vez que ella está mal... ¿te acuerdas un día que íbamos a bailar, o sé qué... y ella no quería salir de la habitación...? ¿no te acuerdas de ese día? (hace un gesto encogiéndose de hombros como de “...y así siempre”), pero vamos...venga... y es que encima el gilipollas soy yo...

Kaiet - ...si intentas ayudarla... si no te deja ayudarla, tampoco vas a estar tú amargao... ¿me entiendes lo que te quiero decir? Hombre, es que... si te jode verla así, vas a estar jodido, pero dentro de lo que cabe...

Ángel – Lo que tampoco sé.... es... si es que yo no sé... no sé... le he dicho que se ha escuchao lo de la psicóloga

Kaiet - ¿se lo has dicho?

Ángel – sí

Kaiet - ¿y qué te ha dicho?

Ángel na... claro, se escucha a la psicóloga fuera y después la pregunto y dice: “no, no, pero si el rollo no va contigo”, claro,  a mi se me queda cara de gilipollas... estoy minutos antes a la psicóloga hablar de mi, ¿vale?, y ahora te pregunto... tal, y me dices que no tiene nada que ver conmigo... pues no sé, chica ¿qué quieres?

Kaiet - ¿y qué te dijo cuando la dijiste eso?

Ángel - ¿Qué?

Kaiet – Cuando la dijiste que habías oído a la psicóloga hablar de ... ¿qué te dijo?

Ángel – no, no, eso te lo estoy diciendo a ti...

Kaiet – ah, ya, ya, pensé que se lo habías dicho a ella...

Ángel – no, porque entonces... dice que ¡vaya putada!

Kaiet – Mientras esté... mientras no sea la pelota... porque aquí, aquí los malos rollos...

Ángel - ...son así (en tamaño pequeño) y se van haciendo así (con los brazos, en tamaño enorme)

Kaiet – y se van haciendo así... como no los pares, tío... te empiezas a comer una cosa por eso... por una cosa, y luego es una tontería. Igual... pues estás ahí tirao y... y la otra está ahí, ¿sabes? y dices: pues no me hace caso... o tal... Yo es que ya aquí ya he sufrido lo mío con mis comeduras de cabeza, bueno... con mis comeduras de cabeza o las comeduras de cabeza ¿entiendes? Lo que pasa es que yo... quizá haya tenido más suerte, ha hablado conmigo, se dicen las cosas a las claras y de p*** madre. Cuando lo de la comedura de cabeza porque decía ésta... no sé qué, no sé cuántos... lo hablamos: amigos, solamente ¿sabes?, y fue como ¡¡¡ufffff!!! (expresión de alivio) pa los dos, como quitarnos un peso de encima y... de p***a madre ¿sabes? –Ángel sigue incorporado en su sofá escuchando atentamente a su amigo y a Sabrina la seguimos escuchando cantar-

Ángel – ya, pero es que yo no puedo hablar con ella...

Kaiet – ya, pues esa es la putada: que no te habla, tío ¿entiendes? Porque si hablase...pues lo solucionaríais primero, y ya se acabaría el tema y estaríais de p*** madre... o estaríais de p*** madre, o sea, me refiero, o estaríais juntos; o estaríais uno en cada esquina, pero los dos sabríais lo que hay y punto. Es como cuando entraste aquí, que te dijeron: tú no sabes si vas a estar bien con todo el mundo, ¿sabes? igual hay una tía o un tío que te cae mal, y ¿por eso te vas a comer la cabeza y te vas a pirar?, no. Ella está ahí y tú estás allí y punto, convives, intentas convivir, o aguantarte, o soportarlo ¿no?, pues ya está, pero hay más gente ¿sabes?, la cuestión es no llegar a eso

Ángel – claro

Kaiet – pero, eso tienen que ser los dos los que intenten hablarlo, o arreglarlo, ver lo que pasa, ¿entiendes?

Ángel - ¿si ella no quiere?

Kaiet – ya, ya, que no, que ya lo sé...

Ángel – si ya se lo he dicho, joder: “¿Hay algo que pueda hacer para ayudarte?, dímelo, joder, dímelo... lo que quieras, si es que lo que quieras, habla conmigo que yo voy a intentarlo... lo que quieras, no sé... dímelo; si no me dices nada, no te pasa nada, y tal... no sé qué...” y... no seas egocentrista, o tal... joder (ese fue uno de los adjetivos que Sabrina le dedicó) claro,  a mí me dice eso y me quedo a cuadros, tío, digo: vamos a ver... yo no sé si tendrás veinte mil movidas en tu cabeza, pero por lo menos, alguna de ellas sí que tiene que ver conmigo...

Kaiet – sí

Ángel – claro, todo eso lo pienso yo... entonces, ¿qué coño me estás... que quieres aquí...? o sea, encima que no quieres ayudar... que no quieres ayuda

-rectifica- ¿sabes?, coges e intentas... ehhhh, tal, venga... paso de rollos y paso de historias... pues no sé... pues si no quieres mi ayuda ¿eh?, hay seis tíos más en la casa... habla con ellos, joder, habla con las chicas coño...

Kaiet – pero con las chicas tampoco habla...

Ángel – es que ni eso...

Kaiet - ...y tampoco es bueno guardarse todo eso ¿sabes?

Ángel – No, no es nada bueno...

Kaiet – entonces, ¿por qué tiene miedo a hablar contigo? ¿por decirte cosas que siente, piensa... o porque se pueda, oír, escuchar (señalando las cámaras) o por qué?

Ángel – yo qué sé, tío... (ya un poco agobiado)

Kaiet – antes cuando no estabas te ha llamao pa lo de la canción porque no sabía cómo iba... ha dicho Ángeeel, Ángel!!!!!  Y he ido yo, pero no la he dicho que estabas en el confe, ni ....

Ángel – Os***, vaya putada... –va a hacer algún comentario de algo que se acaba de acordar, pero Kaiet le interrumpe-

Kaiet - ¿sabes también lo que puede ocurrir?, que Sabrina yo creo que se ha apoyado muchísimo en ti desde el principio... –en este momento termina el turno de Sabrina-

Ángel – no, pero porque yo he querido que se apoyara en mí...

Kaiet – no, pero muchísimo... yo creo que incluso, casi... una vez y exclusivamente, pero... ¿entiendes? Entonces un mal rollo de estos, la pone como que... ¿sabes? así como todos los demás, nos mola hacer mucho más con todo el mundo... que no sé, es mi forma de verlo desde fuera ¿entiendes? Sabrina igual no piensa igual (las peroratas de Kai, a veces, necesitarían de libro de instrucciones, pero es literal)

Ángel – si pasó igual... pasó con Marta... pasaba igual... cuando se fue Marta... ¿sabes?

Kaiet – sí

Ángel – Cogí y me pillé en la habitación con esta gente y dije... tal... y en el confesionario lo dije: “Ahora hay que ayudar a Sabrina, tal... porque está solo con Marta”

Kaiet – ya lo dijo Marta... dijo “Hay que ayudar a Sabrina”

Ángel – es que me jode, tío... yo he estado ahí todo el rato para ayudarla... o para lo que quiera, tío. Que ya te digo... ella, ahora mismo me ve como... como el causante de sus males ¿vale?

Kaiet - ¿Tú crees que es así, te lo ha dicho ella?

Ángel – no, pero yo creo que sí me lo va a decir

Kaiet – Eso eres tú... si no te lo ha dicho ella, no... no pienses así. Igual ella tiene dudas, o... no sé... es que ella aquí...

Ángel – como tampoco sé exactamente qué coño le pasa; o sea, yo sé lo que sé y lo que se oyó por los altavoces; que encima, lo que se oyó por los altavoces... ¡¡¡manda huevos!!!

Kaiet – sí

Ángel – esas frases, más claves, no pueden... que yo hasta llegué a pensar que la gente ésta dice: “¿sí?, ya verás tú... ¡¡pom!!” ¿sabes?, se me ha llegado a pasar por la cabeza hasta eso...

Kaiet – no, no tío... no te comas la cabeza con eso, joder tío... macho...

Ángel - ¿sabes?... entonces...

Kaiet – Aquí los problemas se pueden hacer muy grandes muy fácilmente ¿sabes? y resolverlos es superdifícil...

Ángel - ...como no se puede hablar... (siempre refiriéndose a las cámaras)

Kaiet - ...no se puede hablar... estás aquí metido...

Ángel – si te vas a tu casa, ya en dos días te vuelvo a ver... y tal... y ya más relajado...

Kaiet – ya cambias, desconectas... pero, es que aquí es... pum, pum, pum... y aunque te quieras separar... Imagínate lo que te dijo Milo: que tiene un mal rollo Eva y Milo y ¿qué hacen tío?, se vuelven locos aquí... se vuelven locos y nos vuelven locos a todos...

Ángel – pero, aparte, lo que crea esta situación... aparte de incomodidad para los dos ¿sabes?, está la gente de fuera... (Fran está dando voces porque hay algún ruido extraño y los dos le prestan atención y además, llega Sabrina al salón) El ruido... ¿qué es el ruido ese?

Kaiet – la cámara que no funciona

Sabrina – la cámara...

Kaiet – yo cuando salga el miércoles, si salgo, -cambia totalmente la conversación porque Sabrina se sienta con ellos, Ángel lanza un suspiro entre agobiado y encantado de volver a tenerla cerca- pillaré a todos y me iré de fiesta... si no quieren ir de fiesta, me iré yo solo o pillaré a mi hermano....

Ángel – yo, es que el miércoles no sé si me gustaría irme de fiesta así tan directamente... me gustaría digerir un poco esto ¿sabes?...

Kaiet – yo es que creo que no pasaría ni por el plató... me voy directamente.

Ángel - ... hasta el viernes. ¿Tú te irías de fiesta directamente al salir de aquí? –dirigiéndose a Sabrina-

Sabrina – no sé... no creo...

Kaiet - ¿no?

Sabrina – no

Kaiet – yo sí, yo voy.... tal... bueno hablaría con mis padres, tal... llamaría por teléfono desde aquí a mi hermano, y después iría al hotel pa cambiarme... o donde sea, vamos... un baño caliente, que echo de menos un bañito y... fiesta, hasta el día, o sea, el día... toa la noche y el día siguiente...

Sabrina – yo no lo sé... –lleva sus gafas negras, pero Ángel se ha quitado las suyas para no perderla de vista; la observa, la analiza, quiere saber como sigue su estado de ánimo-

Kaiet – pues no sé, pero si sales después de mí, vas a salir de fiesta porque yo voy a estar ahí esperando pa enganchar el pescuezo de todos los que salgan...

Sabrina – lo dudo... –y ahora lo dice en tono de bolero- lo dudo...

Kaiet - ¿lo dudo? –y se ríe al escucharla cantándolo-, pero es así... yo, en cuanto salga, miércoles, fiesta. Se acabó el rollo del mal rollo del miércoles... hay que cambiar el mal rollo del miércoles (por ser día de nominación y de expulsión), pues el miércoles fiesta, chipirón, chipirón....

Ángel – nos va a quedar un p*** trauma, ya, los miércoles...

Kaiet – si

Ángel – Bueno, esta noche hay intruso....

Kaiet – Vete guardando pelas para el miércoles que salga yo (se dirige a alguien del exterior y habla con la cámara) Vamos a ir diciendo cosas...

Ángel – esta noche hay intruso...

Kaiet - ¿esta noche hay intruso?

Ángel - ...que la cámara no se mueve...

Kaiet – a ver si viene mi amigo...

Ángel – pues yo el miércoles no, pero el viernes me voy a pegar un festival...

Kaiet - ¿...el?

Ángel - ...el viernes; o sea, el viernes que salga... que no hace falta que sea este...

Kaiet – ya, pero tienes que estar aquí unos días ¿no?; es decir, tú dijiste que te ibas a estar aquí unos días... es que lo de p*** madre sería coger el miércoles, ¡fiesta, aquí; el jueves, ¡fiesta en Bilbao!; el viernes, ¡fiesta en Laredo!; el sábado, ¡fiesta...!, o sea, ¡fiesta, fiesta, fiesta...! –hace gestos de relamerse de gusto-

Ángel – Y... no sé, tampoco... irse de fiesta... juntarte en un bareto, o en tu casa con todos tus colegas...

Cuadro de texto:  Kaiet – yo, de fiesta, digo eso, tío: ¡choco, al choco!, con todos mis amigos, cantando... la de...

Ángel – “...dile que la quiero”

Kaiet – “...la del pobre Miguel”... igual cantan ahora esa ¿no?... cantan del pobre Miguel y cantan... cosas de esas... tampoco... cantan canciones así... son canciones diferentes, pero eso me apetece mogollón, tío. Luego sales e igual nada, porque no puedes irte de fiesta porque tienes que hacer cosas... lo que sea...

Sabrina sigue silenciosa y escuchando... Más tarde hablan sobre el estado de ánimo de Emilio

Ángel – tú estás en su habitación... –dirigiéndose a Sabrina y como excusa para que intervenga en la conversación y no verla tan callada-

Sabrina – Pues bien, ¿Cómo va a estar?

Kaiet - ...estaba jodido

Ángel – sí... un poco (es un “sí” y “un poco” algo personalizado, como que él está también jodido)

Kaiet – Hay que animarle un poco

Ángel – ¿eh?

Kaiet – que hay que animarle...

Ángel – es que este hombre es más difícil de animar que Sabrina... es imposible, tío. –Ella, impasible el ademán-

Kaiet – ya, mira que lo intenté en la mesa tío, pero nada...

Ángel – no sé... muy pesimista, muy...

Kaiet – es que él piensa que se va... bueno, piensa, no... convencidísimo

Sabrina – pero eso lo pensamos todos (por fin siente la necesidad de contestar)

Ángel – pero él más

Kaiet – no, pero él... ya, pero cuando pasó lo de Roberto ¿sabes? que dijo que había uno que cuando saliese nominao, se iba a pirar, ¿sabes? y hemos salío todos nominaos, excepto él... y no nos hemos ido. Entonces piensa que cuando salga él, se va a tener que... ¿sabes? y, aparte, por lo que gritan o gritaban... “pedazo ca***n”, no sé qué, no sé cuantos... ¿sabes?

Sabrina – pero él no se va a ir...

Kaiet – no, yo creo que no

Ángel – ni de coña...

Kaiet – ni él ni Fran... pero él está convencido... está jodido...

Llega el momento de “hacer mayonesa” y los dos chicos la cantan junto con Alonso que es el que está en este momento con el micrófono en la mano. Más tarde es la Bomba, que viene bailándola de la cocina hasta el salón, con un vaso de leche en la mano. Ahora comentan cómo y de qué manera se ha estropeado la cámara y... ¡¡¡atención!!!, ha sido visto y no visto... Kai ya está como un ceporro... se ha dormido y respira a todo volumen.

Comentan con Mari los turnos de karaoke (los trae por la calle de la amargura). Emilio le pregunta a Ángel si ha visto “La humillación” de Farra F.M. (los Ángeles de Charlie), Ángel contesta con rotundidad que NO (está para pocas películas

Cuadro de texto:

Llega la hora de deleitarnos con lo que será la canción del verano y que se supone, bailaremos todos... es patético y lamentable. Han creado un baile horrible, pero no es tan horrible como la canción que han escrito, todos gritando: “Mueve la colita mamita rica, mueve la colita” y, por si además lo de la colita fuera poco, se recuerdan mutuamente que están "nominado, nominado, nominado...". Estos chicos son muy crueles.

 

Fran le pregunta a Sabrina si ha llenado la bomba de agua de las gallinas, ella dice que no, que lo que no tienen es comida. Ahora se produce un concierto en el gallinero... El gallo lleva la voz cantante, aunque no es su hora de cantar...

 

Cuadro de texto:  Las dos parejas, mientras tanto, están jugando al parchís en la cocina. Sabrina descarga adrenalina corriendo por el jardín... llorando y escuchando la música tan exageradamente alta que les habían puesto... Kai y Ángel están haciendo el chorra, bailando sobre la plataforma del quiosco al ritmo de la música de los altavoces. Sigue el apalanque parchisero mientras los chicos se emocionan... al parecer, desde el exterior, la gente les canta la "cutre canción" que han compuesto esta semana... están convencidos de que el programa debe funcionar un montón.

 

Más tarde están todos cenando; ella en una esquina de la mesa y él en la otra esquina de enfrente. De pronto… se oye música… ¡es Destiny’s child... ”say my name...”! Sabrina se sorprende, mira a Ángel y asiente con la cabeza, en un gesto de aprobación por haber acertado con la canción y, al mismo tiempo, de agradecimiento... se tapa la cara y se siente mucho mejor.

Ángel - ...se la han puesto a ella

 Mari - ¡¡qué bonito...!! ¿Es tuya?

Sabrina - me la han puesto antes ahí... en el confe

Eva - ¡¡claro!!, por eso están tanto rato dentro... te ponen canciones, tu te relajas con tu cigarrito... 

Alonso - ¿quién es?

Cuadro de texto:  SabrinaDestiny’s Child... me voy fuera... aunque me muera de frío

Mari – ponte algo Sabri

Sabrina – no, si es un momento...

Se va fuera a oír la música que tanto le gusta... y Alonso sale y la acompaña;  éste bailando y ella sintiendo la canción. Cuando termina vuelve dentro.

 

Ya están todos en el salón. Ángel es el que ha llegado primero, pero curiosamente ninguno se sienta con él. Él está sentado en el sofá de las ventanas... llega Sabri y ya están todos sentados con todos los huecos ocupados, así que no la queda más remedio que sentarse a su lado. Aguanta poco; se levanta y entonces decide irse a acostar...  se enfunda con la almohada... y se pone a llorar... pasado un rato Alonso va al dormitorio a ver cómo se encuentra, lo hace disimuladamente, y el siguiente en desfilar por la habitación es Emilio...

Emilio – oye amor,... yo nunca te digo nada... ¿tú estás bien o qué te pasa) –se sienta en la cama de Sabri y le contesta con un movimiento de cabeza afirmativo- ¿sí?

Sabrina – sí

Emilio – bueno... porque yo hay muchas veces que yo no estoy bien...

Sabrina – la tormenta ya pasó...

Emilio – pero es que yo, personalmente, muchas veces no estoy bien y... considero que a lo mejor hay veces que digo: “Esta chica, ¿cómo estará?”, ¿sabes lo que te digo? –Sabrina ríe las ocurrencias de Emilio- si yo... no estoy bien, y tengo muchas cosas para que esté bien... ¿sabes lo que te digo?, bueno... que son también las que me hacen estar mal, por otra parte; pero yo hay muchas veces que no estoy bien, y digo... yo qué sé... pero, por lo menos tengo... yo qué sé... a lo mejor tú tienes a tu coleguilla Marta, a lo mejor, y tal... ¿sabes?. Porque yo, cuando se me fue Carlos, yo me puse muy triste... yo qué sé... amor... pero yo te quiero mucho, de verdad... bueno adiós... me voy a duchar...

Emilio balancea un poco la cama, la da un beso de buenas noches y se marcha... Por un momento, a Sabrina la ha provocado una gran sonrisa, la ha divertido y también ha tenido el acercamiento de un compañero que ella, a pesar de poner muchas veces barreras, agradece como nadie, sobre todo en unos días tan difíciles que está pasando. 

 

Emilio provoca a Ángel a causa de la tarea que tiene pendiente en la pila de fregar... los cacharros le están esperando. Ángel dice que los fregará mañana. Emilio le contesta que entonces seguro que los fregará Sabri. Mientras tanto, Ángel ha ido ya en una ocasión a la habitación...  por no sabemos  qué disculpa... a nosotros no nos engaña... él quería ver a Sabrina...

 

Recordemos que ya sabe que los males de su niña son, en parte, por su culpa...
Cuadro de texto:  mientras Emilio dice que al día siguiente encontrará el fregadero limpio, Ángel insiste en que no se le ocurrirá. Va de nuevo al dormitorio y entonces entra con ímpetu. Da la sensación de que quiere pillarla por sorpresa, saber si está bien, ó si está llorando. Como no sabe como empezar la conversación...

Ángel - ¿ya te has acostado? –desde la puerta- ¿mañana por la mañana fregamos? –ahora su intención es entrar un poco más y comprobar en qué situación está Sabrina de ánimo. Ella hace intención de levantarse- No, no, no, que fregamos mañana por la mañana.

Sabrina – No, si no estoy dormida –Ángel ya está prácticamente a la cabecera de la cama; hace intención de volver a taparla para que siga durmiendo-

Ángel – No, no, fregamos mañana por la mañana, ¿vale?

Sabrina – no... es que yo mañana...

Ángel - ¿Qué?

Sabrina – que yo, mañana por la mañana, no voy a fregar... –Sabrina ya está sentada en la cama dispuesta a levantarse-

Ángel – no, no, pues friego yo... no, no, que no pienso fregar ahora... Sabrina, acuéstate... –Sabrina vuelve a acostarse- mañana por la mañana friego yo, no te preocupes. –Ángel sale de la habitación, cierra la puerta y tararea una de sus canciones preferidas... “No sé tú, pero yo...”-

 

Al llegar al salón, lo comenta y hacen apuestas Emilio y Ángel de cómo se resolverá la cuestión de fregar los platos. Deciden echar una batallita a Clávicos y Pínficos... es bastante cómico ver cómo han ideado colocarse los cojines para crear el uniforme... han empezado por las gorras. Alonso tiene interés en que le vean las mujeres porque en la habitación están Mari y Sabrina.

Sabrina – estoy muerta de sueño... –y, además, muy inquieta-

Mari – pues duérmete...

Sabrina – es que no puedo... con la luz... –se incorpora en la cama, conecta el micro y se enciende un cigarrillo- ¿tienes el mechero?

Alonso – cariño, me voy a la guerra (llega a la habitación disfrazado con su gorra) soy soldado clávico...

Mari - ¿qué haces cariño?

Alonso – soy soldado clávico, nos vamos a la guerra... ¿te apuntas?

Mari le dice que ni hablar y Alonso se va para seguir los preparativos bélicos. Las dos chicas se quedan riendo de las nuevas ocurrencias que tienen los chavales. Al rato, todos se van a dormir menos Kai y Fran... Las dos parejas llegan a su dormitorio para acostarse, Alonso empieza a relatar su cuaderno de bitácora y Emilio está masajeando a su querida esposa.

 

Sabrina ha tomado una decisión... Todo parece indicar que está ya mucho mejor y cree que ha llegado el momento de aclarar algunas cosas, se levanta...

Mari - ¿Dónde vas Sabri?

Sabrina – a hacer pis...

Alonso – hace unos cuantos días, muy pocos,...

Emilio – deja un poco abierto porfa... –A Sabrina cuando sale, pero ella no lo oye y cierra del todo- gracias, así, así vale... (con sorna y los otros tres se ríen)

Alonso – ...una de nuestras –sigue el relato- fieles compañeras, se ha trasladado de una cabina a otra; no sabemos los motivos por los cuales ella se ha trasladado, pero con el transcurso de los días todos los de aquí a bordo, nos hemos hecho una idea de cuál ha podido ser el motivo del traslado de una cabina a otra...

 

Sabrina no tenía ninguna intención de ir al baño... ¡¡¡ay, ay, ay... mentirosilla...!!! Se dirige en cuanto cierra la puerta hacia la cocina... y no solo hacia la cocina, sino que va para el salón... y no solo queda ahí su intención... ¡¡¡VA AL DORMITORIO...!!! Allí está solo Ángel; al entrar ella le dice al pie de la cama...

Cuadro de texto:  Sabrina - ¿tienes un momento?... –se mete en la cama con él, con una decisión que al otro lo deja boquiabierto- A ver, ni me cortes ni nada de nada, ¿eh? -Él está medio incorporado, pues no se espera la sorpresa... medio acojonado, pero tranquilamente- 

Ángel – vale... ¿después puedo hablar yo? –ya la tiene en la cama a su lado-

Sabrina - ¿eh?

Ángel – después... ¿voy a poder hablar yo? –aunque la respuesta hubiera sido negativa, Ángel en ese momento está feliz-

Sabrina – si,... después si,... vamos a ver

Ángel - ¿vas a ser muy dura?

Sabrina – no. Tú calla y no me mosquees ya ¿eh?... que bastante lo estoy ya.
Vamos a ver,... espera, que lo tenia ensayado y todo. (Hablan con las manos un buen rato. Kai abre la puerta, pero inmediatamente rectifica al verles juntos en la cama y no entra) Es que me canso... -saca la mano y la sacude-

Ángel - ¿me dejas? (escribir a él)

Sabrina - no,... no he terminado

Ángel - ...por si tengo que salir corriendo -y sigue escribiendo ella-
Sabrina – espera... ¿eh?, más o menos 

Ángel – ¿ya...? (se le ve impaciente por dar su versión)

Sabrina - no, no he terminado... -y prosigue incansable escribiendo en Ángel y nosotros escuchando los rasgos que va trazando-

Entra Fran a por tabaco:

Fran - ¡¡coño Tous...!!. ¡¡Ay, pero si está Sabrina aquí. Qué sorpresa!!, -Y sale de la habitación-

Ángel – ¿ya?

Sabrina - sí. –en una de las palabras, rectifica...- es con V. –Pasa otro buen rato, y a lo que Ángel la está escribiendo, ella contesta: “típico”-

Ángel - sí,... ¿te he interrumpido yo antes?

Ángel sigue incansable trazando signos en la piel de Sabrina, hasta que parece que llega a un punto que él quiere saber qué opina ella

Sabrina - ...de lo último, no me he enterado

Ángel - ¿desde cuando?

Sabrina - pues cuando,... no sé qué... eso sí: te dije... al final... más despacio... –de vez en cuando, Ángel se para como para saber si ella va captando todo el “diálogo”-

Sabrina – me he perdío...

Ángel – desde donde...

Sabrina – “espera”... o algo así...

Ángel – “esperas” –la rectifica-

Sabrina - eso. -y Ángel sigue escribiendo, y continúa haciendo pausas para preguntarla: ¿mmmm?.

Ángel tiene mucho que contarla y explicarla, es bastante el tiempo que dura su “conversación” y los dos siguen inertes en la cama, solo de vez en cuando la interrogante de Ángel: ¿mmmmmm?

Ángel - ¿te has quedao dormida?

Sabrina – no

Continúa con los “deberes”, pero físicamente está cansado de la misma postura, de escribir y, básicamente, de no poder hablar como Dios manda... se incorpora algo en la cama, suspira...

Sabrina – no, no... no te molestes

Ángel - ¿¿qué?? –no ha entendido muy bien que quiere decir Sabrina con esa frase- ¿qué dices?

Sabrina - ...en seguir escribiendo

Ángel - tú has dicho todo lo que te ha dado la gana... yo también quiero

Sabrina - vale, ya está. -Ángel vuelve a escribir ahora incorporado en la cama, al rato se tumba, cambia de postura de vez en cuando... es mucho el tiempo que está escribiendo y es agotador- ¿ya?

Ángel - no... -y suspira con resignación, como diciendo “me lo estás poniendo muy difícil para convencerte” y sigue escribiendo- nunca...

Sabrina – no sé si me he enterado muy bien –Ángel ha estado escribiendo un buen rato-

Sabrina - que yo... más...

Ángel – yo, más que tú, o los dos iguales ¿sabes? o lo mismo... -y sigue escribiendo- como Carola... momento...

Sabrina - no me he enterado

Ángel - ...tus paranoias

Sabrina - siiiii,... ya lo sé –No paran de escribirse. Pasa otro buen rato-

Ángel - ¿...es con “elle”?

Sabrina - ¿qué?

Ángel – que si es con “elle”

Sabrina - no, es con y griega

Ángel - es que pillo los apuntes fotocopiados, ¿sabes?

No se dan un respiro en el tema escritura, a veces se mueven algo, pero es porque físicamente es materialmente imposible aguantar tanto tiempo de la misma postura. Solo se escucha de vez en cuando algún balbuceo por parte de Ángel, que llega un momento que está boca abajo y mirando cara a cara a Sabrina.

Ángel - ...de momento, no lo sé... es que... no sé... no soy Rappel

Sabrina - ¡¡joder!!, pues bien que te lo dije

Ángel - no, no,... que te estoy contestando

Sabrina – ya

Ángel - ¿sabes lo que te quiero decir?

Sabrina - ya, sí...

Ángel - yo no puedo entender lo que dices, lo siento

Sabrina - pues yo, sí tengo contestación para eso

Ángel - ¿eh?, a ver tu contestación

Sabrina - no, no por mi parte

Ángel - venga,... cuenta. No, cuéntame por favor

Sabrina - no, si eso es inútil. No espera.... -y se vuelven a escribir con las manos-

Ángel – eso...

Sabrina - ¿¿qué??

Ángel – no, eso no. No, porque... -él vuelve a escribir-

Sabrina - no lo se...

Ángel - ¡vale...! -ella pone cara de sorpresa- ¿sabes...? -y él hace el gesto de sorprendida de ella-

Sabrina - ¿si?... -sorprendida y riéndose-

Ángel – si, joder. -y le acaricia la cara- No, tía, no... Es que eso lo cambia todo,... no, no, no, ¿por qué no?. Ven aquí que te voy a decir una cosa (esto es para besarla)

Sabrina - no, no, no. ahora no –¡¡menuda es ella de lista... como que la iba a engañar!!-

Ángel - ven aquí, por favor -siguen hablando con las manos- y otra vez, entonces ya es... -y hace el gesto de un perro que te ataca al cuello- vale, porque... ¿sabes?. No, joder, no, no, ahora no...

Sabrina - no lo entiendo... lo que me quieres decir...

Ángel - ¿has entendido esto? (el gesto del ataque)

Sabrina – sí, eso sí. -Vuelven a hablar con las manos-

Ángel – bueno, pues... –otra pausa- porque entonces... es cuando... vale

Sabrina - ¡¡qué señorito!!

Ángel - ¿qué?

Sabrina – nada

Ángel – no te he oído... ¿qué has dicho?

Sabrina – he dicho “señorito

Ángel - ¡¡joder!!

Sabrina – bueno, venga... sigue... –y él, claro está, sigue...-

Ángel - te lo he dicho muchas veces, ¿vale?

Sabrina – si

Ángel - ni amigos ni amigas, ¿sabes?, porque por eso antes... nada, ¿sabes?, ¿si?

Sabrina – si

Ángel - ...pues ni eso... –se deja caer por cansancio- Me duele la espalda...

Sabrina - ¿qué?

Ángel – que me duele la espalda... ¿podemos cambiar de lado?

Sabrina – que... ¿qué?

Ángel - ¿podemos cambiar de lado?

Sabrina se incorpora y cruza por encima de él para ponerse en el lado de la pared

Ángel - ¿te mola mi cama?

Sabrina - ¿qué?

Ángel - ¿...que si te mola mi cama?

Sabrina - ¡¡jo, no te oigo!!

Ángel – ¿Que si te mola mi cama?

Sabrina – pues... no mucho, la verdad

Ángel – mira... así estoy muy lejos,... -dándole a entender que si duermen juntos, tienen espacio suficiente y ni se tocarían. Descansan un poco y vuelven a escribirse con las manos- ¿nos abrazamos)

Los intervalos de tiempo que transcurren entre una frase y otra son muy largos, solo interrumpidos por algún monosílabo, o algún sonido indescifrable...

Sabrina - NO... -Se ríen (el tono de voz es de tonteo total)- de verdad que...

Ángel - ...y lo sigues siendo

Sabrina – sí, pero para mí, no

Ángel – sí, lo sigues siendo...

Sabrina - no, no, espera,... eso...

Ángel - si te lo estoy diciendo...

Sabrina - bueno, vale... pues te lo puedes creer

Ángel – no. Te lo crees tú; yo no tengo problema ninguno

Sabrina - vale. ¿A que no lo sabes...?

Ángel - ¿el qué...?

Sabrina - esa pregunta que te acabo de hacer

Ángel - es que hay que matizar eso, porque si me hubieses dejado...

Sabrina - ¡¡¡que matizar,... ni matizar...!!!

Ángel - no, no,... escúchame una cosa. ¿Tú me dejaste?,... yo, ¿qué te dije?...

Sabrina – dame...

Ángel – escúchame una cosa... ¿yo que te dije? Yo te dije “ven”; tú: “no”,... ¿te acuerdas o no? no, dímelo

Sabrina - si es que es verdad... a eso, ¿qué hay que matizar?

Ángel - hay que matizar que la cosa no era así... y que...

Sabrina - ¡¡¡anda, Ángel...!!!

Ángel – escúchame una cosa... no, “venga Ángel”, no. Yo te escucho y tú a mí no me escuchas, ¿has visto, como ahora...? eso es lo que es. Porque esa conversación que fue de diez segundos, tenía que haber sido de... dos horas ¿eh?, y ahora no estaríamos así... y lo sabes...

Sabrina -  no 

Ángel - ¿no? Pues si, porque estamos hablando de una frase, de una cosa que es...

Sabrina -  sí,... ¡¡no veas...!!

Ángel - no, escúchame. Si es que tú no lo sabes,... tú, ¿qué coño sabes lo que iba a decir?

Sabrina -  pero Ángel,... yo cuando me agobio, no digo esas cosas

Ángel - no,... pero escúchame,... si es que tú no sabías lo que quería decir; tú no lo sabes porque no me dejaste,... porque tú eres una cabezota... eres una cabezota y una borde

Sabrina - no... -y se ríe ante la “osadía” de Ángel-

Ángel – no, “no soy cabezota, no”... ¿has visto? sí que lo eres Sabrina. Y... ¡joder, no estaríamos pasando por esto!, primero....

Sabrina -  bueno,... pues ya no hables en voz alta

Ángel - bueno. -Vuelven a escribirse con las manos- ¡¡¡VEINTE VECES!!!. -Escribe ahora ella- ¿¿Quién ha dicho eso??

Sabrina - TUUU 

Ángel - ¿yo he dicho eso?,

Sabrina – ¡¡¡no!!!!. jajajaja  -risa sarcástica-

Ángel - pero...

Sabrina – claro... yo mismo

Ángel – no

Sabrina – si tú no.... tal, no... cual...

Ángel - ¿no crees que la cosa hubiese cambiado...?

Sabrina – pues... no sé... además...

Ángel - no,... no,... porque te conviene a ti decir que no. ¿a que sí?

Sabrina - no es por eso... bueno, ya te lo he dicho... además...

Ángel -  mira, hay una cámara aquí arriba... que está jugando... –debe de haber algún “nota” pendiente de ellos-

Sabrina - ¿no? ¡¡digo yo...!! pues tú dijiste que no te molestó

Ángel – no, pero si no me molestó, y no me molesta...

Sabrina – pues entonces...

Ángel – pero pienso; bueno... pienso... es que no te puedes ni imaginar hasta qué punto no me molestan esas cosas, pero para nada, ¡vamos, para nada...! –siguen un rato más charlando con las manos-

Ángel - todo eso... 

Sabrina – pero... eso... ¿a qué viene ahora?, ¿ya te ha dado el agobio?

Ángelshshshshshs, calla

Sabrina -  ¿que...? 

Ángel balbucea algo que ya se cuida él muy bien de que no haya un cristiano y una cristiana que le entienda. Están francamente cansados, no saben ya de qué postura ponerse y han terminado por desarmar la cama... el almohadón medio tirado y el edredón de cualquier manera... Las pausas silenciosas son eternas...

Sabrina - ¿te acuerdas?, bien... ¿qué les digo? (puede que se refiera a la conversación que tuvo en el confesionario con la psicólogo)

Están los dos medio incorporados en la cama

Ángel – no

Sabrina - ¿no?, pues les digo...

Ángel - ¿si?

Sabrina - si tú... –algo ha hecho Ángel que se ha ganado una galleta, y no dulce, precisamente-

Ángel - yo no sabía lo que estabas haciendo,... ¿no? –Sabrina se tumba y se echa las manos a la cara, puede ser por agotamiento o porque no quiere ni recordar de lo que ha estado escribiendo a Ángel. Él intenta tener un acercamiento a ella-

Sabrina - no me he enterao de nada...

Ángel – Sabrina... –ahora es cuando se incorpora hacia ella y es seguro que lo que más le apetecería hacer sería abrazarla y hacerla ver que el que está verdaderamente pasando un calvario es él-

Sabrina - ¿qué?

Ángel – ...que si hubiésemos hablado, no te estoy diciendo que tú tengas la culpa de nada, pero solo te estoy diciendo que si no fueses tan cabezota y hubiésemos hablado...

Sabrina - ¿síiiiii?

Ángel – “¡¡siiiii!!”, no ¿A que te estás dando cuenta de que sí?,... es que contigo es imposible hablar, Sabrina... es que te pillas unos rebotes, tía... ¿o no?

Sabrina – no

Ángel - ¿me vas a decir que no?, pues tú me lo has dicho a mí,... tú me has dicho lo que haces,... no hablas con nadie, ¡¡joder!!, si no quieres hablar conmigo, habla con otro...

Sabrina - si no quiero

Ángel – bueno... ¡pues ahí está!: no quiero, no quiero. Mira... ¿a que mola, a que esto mola mogollón?,... ¿has visto?

Sabrina - ¿el qué?

Ángel - esto,... ¿has visto que divertido es?, ¿vale?... que te vea media España rayada, ¡¡que me vea media España rayado a mi... a mí!!!!!!...  que tú, no sé como serás, pero es que a mí, que no le cuento nada ni a mi hermano, que me vean así, aquí, pues me jode y todo porque Sabrina no quiere hablar...

Sabrina – no, si en verdad al final voy a tener yo la culpa...

Ángel - ...que no te estoy diciendo eso Sabrina, que ni mucho menos ¡joder!, no pienses en ningún momento que te estoy diciendo que tengas la culpa, en ningún momento quiero decir eso, pero te quiero decir que si hubiésemos hablado cuando teníamos que haber hablado, no estaríamos así. 

Sabrina - ya (asintiendo)

Ángel - ¿...o me vas a negar eso?. ¿Tú te acuerdas de aquel día, el rebote en el confesionario cuando saliste y tal,...? y al día siguiente te dije: “¡joder, pero habla!”, y tú: “mira el diplomático...” o no sé qué coño me dijiste. Joder, si podemos hablar... ¿para qué ibas a coger el rebote y te pegas media vuelta,... para qué... de qué sirve eso,... sirve para algo?

Sabrina - pues porque a mí...

Ángel - ¿sirve para algo?

Sabrina - si, para mí, sí –rotunda-

Ángel - ¿síiiii?,... a ver, ¿de qué te ha servido?

Sabrina – oye,... pero no es un rebote lo que yo he pillado aquí

Ángel - no, no; yo me refiero a rebote... a coger y decir “a tomar por culo, me cierro, no quiero saber nada, no quiero ni hablar contigo, no quiero... tal...”

Sabrina - me cierro, no. Es que eso no tiene vuelta de hoja

Ángel - ¿no tiene vuelta de qué?... ¿a que te acabas de dar cuenta de que todo tiene 20.000 vueltas de hoja?

Sabrina - pues no,... me he quedado igual

Ángel - ...pues no te has quedado igual...

Sabrina - pues sí, me he quedado igual Ángel...

Ángel – No. ¡¡Ni de coña!!

Sabrina - ...porque todavía no lo entiendo

Ángel - una cosa es que no lo entiendas, y otra cosa es lo que te he explicado. Lo que te he explicado, lo has entendido de “comprender, de entender lo que pone en un libro”, eso lo entiendes ¿no?; otra cosa es que tú lo entiendas, ¿entiendes?. Te estoy preguntado: ¿has entendido todo lo que te he dicho?. Otra cosa es que tú, desde tu punto de vista, lo llegues a entender; y en ningún momento te estoy diciendo que tú tengas la culpa, ni mucho menos, vamos.

Pero, ¡¡joder, ¿para qué tenemos la puta boca o las manos?!!,... ¿has visto?, en vez de ser 10 segundos, hubiesen sido 5 minutos,... mira, pero como... ¡¡es que, encima después, el pesado soy yo!!... porque soy muy pesado ¿a que sí?

Sabrina – no

Ángel – no, soy muy pesado, ¿no?. Cuando te pregunto 20 veces “qué te pasa y tal... y venga... y tal... y esto y lo otro”, ¡joder, yo no soy Dios y yo no puedo arreglarlo todo!, pero ¡joder...!

Sabrina - pero es que nadie te está pidiendo que arregles nada...

Ángel - ya,... pero yo me lo pido a mí mismo y a mi no me gusta verte así, y yo quiero explicar las cosas ¿sabes?, me gusta ayudar,... a mí me gusta que me ayuden,... pues a mí me gusta ayudar, si puedo ayudar...

Sabrina - bueno,... pero si a lo mejor yo no quiero que me ayuden...

Ángel – claro,... y a que mola, ¿eh?

Sabrina - pues sí mola...

Ángel - ¿ha sido divertido,... ha sido divertido esto?

Sabrina – oye, es porque yo quiero...

Ángel - ...pues a mí no, desde luego, a mí no me ha resultado nada divertido todo esto

Sabrina – no

Ángel -  para nada,... ¿a sí?, yo creo que no. Mira que fácil es hablar, joder,... es que hablar no le cuesta a nadie; bueno, a nadie menos a ti, porque he conocido a gente cabezota, pero como tú... ¡¡vamos!! –Los dos se tumban y reflexionan un rato. Sabrina se levanta de la cama muy mosqueada-

Ángel - ¿dónde vas??? –no puede remediar alarmarse por no saber qué está pasando otra vez por la cabeza rubia que él más quiere-

Sabrina - me voy a mi cama

Ángel - pero dime algo...

Sabrina - ¿qué quieres que te diga?

Ángel - no sé...

Sabrina - es que es verdad,... al final voy a tener yo la culpa...

Ángel - ¡¡¡pero, mírala,...!!! ¿Tú no me escuchas lo que te estoy diciendo?

Sabrina – no,... es que...

Ángel - ¿te he dicho en algún momento...?

Sabrina - pues no me lo estás diciendo con esas palabras, pero... me lo dices...

Ángel - ¡¡que no te lo estoy diciendo, joder...!!

Sabrina - ¿me estás diciendo que he pasado por todo esto por ser una cabezota?

Ángel - que no, no...

Sabrina - me lo acabas de decir

Ángel – NO. Te estoy diciendo que si hubiésemos hablado, ¿vale?, a lo mejor todo esto sería igual, pero sería distinto...

Sabrina – vale, muy bien,... me he enterado. Todo esto sería igual, pero todo sería distinto.

Ángel - no,... pues sería igual... nuestra situación, sería exactamente la misma, pero ni tú hubieses tenido que ir al confesionario, ni yo hubiese tenido que ir al confesionario, ni nada, ¿sabes lo que te quiero decir?, que la situación hubiese llegado a ser la misma,... a lo mejor, o a lo mejor no, pero que sí,... que sí que hubiese llegado a ser la misma, pero de otra manera, joder; si lo que yo...

Sabrina - ¡¡¡sssccchhh,... no hables más en voz alta!!!

Ángel - bueno, siéntate -Sabrina se sienta en la cama con gesto de cansancio; él pone un tono de voz dulce-

Ángel – que... 

Sabrina – ¿qué.... de qué...?

Ángel - pues no sé,... ¿tú te crees que a mí me gusta verte así?, ayer me dejaste muy flipado,... di,... contéstame...

Sabrina - es que, no sé... Ángel

Ángel - ¡¡venga, ya está!!, ¿no sabes?,... ¿a ti te gusta ver a alguien, al que aprecias,... te gusta verle mal?, ¿a que no?, digo yo...

Sabrina – no

Ángel – pues, joder,... pues,... y encima aquí,... ¿tú sabes el mal rollo que da ir a tu habitación y hace dos horas que te has ido?, y... ¿dónde está Sabrina? ¿Tú sabes que mal rollo me entró a mí por el cuerpo?, y en aquel momento... el altavoz... (Se refiere a cuando escuchó a la sicóloga en el jardín) y eso, a los humanos no se les hace nunca, ¿vale?

se miran y, durante un gran período de tiempo en silencio, él espera una contestación de ella, pero Sabrina piensa, piensa... Ángel está expectante y, con deseos de abrazar a alguien que tiene frente a él, pero que está completamente seguro que no puede hacer; por eso, se aferra al almohadón, lo aprieta contra sí y sigue a la espera... Sabrina se tumba en la cama 

Sabrina - no sé Ángel,... ¿qué quieres que te diga? –Ángel también se tumba a su lado-

Ángel -  no sé,... no quiero que me digas nada, pero quiero que estés bien, y quiero que estés bien por ti. Yo no voy a estar bien para que tú estés bien, ¿sabes? yo voy aparte. Si tú estás bien, yo voy a estar mejor y si tú estás mal, yo voy a estar peor; pero a mí lo que me importa es que tú estés bien, cada uno apechuga con lo que tiene ¿sabes?, si yo estoy mal, pues mira... lo llevo; pero si una persona que aprecias está mal, pues no te mola ¿vale?,... pues eso... y me jodió mucho lo que me dijiste ayer...

Sabrina - ¿el qué?

Ángel - pues eso,... “lo dudo mucho”... o no sé qué coño me dijiste (esto es por la conversación en el pasillo, cuando él le dijo que le dolía verla así y ella le dijo que lo dudaba mucho)

Sabrina - ¿qué te dije?, ¡¡Aaahhhhhh!!

Ángel – un día de estos te pregunté... o te dije... no sé qué... y tú me dijiste: “puede ofender... esa pregunta...”

Sabrina se vuelve boca abajo, como él, le pide la mano para poder seguir escribiendo, le dice algo así como que se pone al revés, y Ángel, que sigue abrazado al almohadón, la cola el pelo a modo de cortinilla para poder estar más parapetados de las cámaras. Están un buen rato

Ángel – no me he enterao

Sabrina - ¿de nada?

Ángel – no

Sabrina - ¿¿¿de nada???... Haberme cortao antes... –y otra vez retoma la escritura-

Ángel - ...que es normal...

Sabrina - ¿me estás contestando?

Ángel – no

Sabrina – a ver... que voy a cambiar porque he metido una cosa ahí en medio...

Después de otra larga charla....

Sabrina – bueno... me parece a mí...

Ángel - ¿de qué?

Sabrina - te estás haciendo el tontito ¡¡ehhhhh, me parece a mí!!

Ángel - no, no. A ver como lo escribo,... me mola esto del... (es imposible comprender la última palabra)

Sabrina – nada,... no voy a poder terminar

Ángel - ¿a qué te refieres?, eso puede ser mil cosas; no, si lo he entendido, pero eso pueden ser mil cosas,... ahora dime, qué...

Sabrina - te voy a decir qué... -lo escribe-

Ángel - te contesto ya,... es que ahí estás pinchándolo mucho,... te contesto ya, ¿o no hace falta?, no sé... antes de que sigas por ahí, ¡ni de coña, eh!

Sabrina - no,... tú espera

Ángel - te lo digo, ¡eh!, encima me voy a mosquear...

Sabrina - pues no sé por qué...

Ángel - no sé... ese tema es muy...

Sabrina - vale “muy” todo lo que tú quieras...

Ángel – sí

Sabrina - espera, espera... -ahora escribe él-

Ángel - ...que diga eso delante del Rey, si hace falta... y nunca me he cortado... y lo he dicho y se lo diré y, a veces, he tenido problemas por eso; y a veces he dejado de estar con gente por eso

Sabrina - ssssccchhhhh (lo manda callar enérgicamente para que lo escriba)

Ángel – y...

Sabrina - yo eso no te lo he preguntado

Ángel - -no, pero te lo estoy diciendo, que sí

Sabrina – ya, pero yo no te lo he preguntado

Ángel - es que en esa situación, pues imagínate,... mola.

Sabrina – bueno, escúchame...

Ángel - Es que no me hubiese gustado que me hubieses dicho eso,... nunca

Sabrina - ¡¡joder!!, es que...

Ángel - ¿por qué?

Sabrina - ven aquí,... ven aquí,...

Ángel - ¿por qué,... qué pasa?

Sabrina - no creo que sea tan difícil tampoco...

Ángel - no, pero si no te das cuenta, ¿sabes...? es que eso... no sé cómo puede molestar...

Sabrina - ¿ehhhh?

Ángel - ...es que no entiendo cómo puede molestarte, si tú me lo hubieses hecho a mí, no me molesta...

Sabrina – pero, es que es diferente...

Ángel - ¿por qué? 

Sabrina - pues muy sencillo, porque... (y se lo escribe)

Ángel - sí, sí, pero es que no sé...

Sabrina - no he terminado... (y sigue escribiendo) ¿te has enterao?

Ángel - es que... no sé a qué te refieres...

Sabrina - ¡¡joder Ángel, hijo es que hay que dártelo a masticado, tragado y digerido...!!

Ángel - vale, vale. Ahora, tal... y coge y una persona... no, no, escúchame...

Sabrina – ven. No, no. Que no quiero que hables, hombre

Ángel - ¡con la voz tan bonita que tengo!

Sabrina - si, ven anda... 

Ángel - sí, sí,... no, pero si lo que me has dicho,... vale,... pero esa situación no puede producirse nunca

Sabrina – no, perdona

Ángel – no, esa situación no se produce nunca, porque es imposible -Sabrina se ríe- (está claro que han llegado a adquirir un tono muy cordial)

Ángel - ¿sabes lo que te quiero decir?

Sabrina – pero imaginate... calla, calla, (riendo)

Ángel - es imposible que yo con alguien,... no hablaría de esas cosas... nunca

Sabrina - no, no me explico

Ángel - si, sí

Sabrina - ¡¡imagínate que es al principio...!!

Ángel - ¡¡aahhhhh!!

Sabrina - ¡¡aahhhhh!!

Ángel - no, no, también me ha pasado... y no pasa nada...

Sabrina - pues hijo, ¡qué alegría!

Ángel - pues hija, no sé,... si soy así, ¿qué culpa tengo?, vamos, tú me lo puedes decir... tal,... pero es que claro, como yo lo entiendo, tal...

Sabrina - ¡¡Aaahhhh!! ¿Te da igual?, aire... no sé... tampoco cuesta tanto Ángel

Ángel – no, si tú sabes lo que pasa...

Sabrina - no cuesta nada, no cuesta nada, nada...

Ángel - tú sabes lo que pasa... es que yo de esas cosas no me doy cuenta, ¿sabes lo que te quiero decir?

Sabrina - tú me lo acabas de decir... –entran Fran y Kai-,

Fran - estos siguen hablando. Hablar fuerte porque esta conversación la quiero seguir yo. -Todos se ríen-.

El tono de voz de Ángel y Sabrina es de mucha complicidad y buen rollo. Da la sensación que ella ha tenido un pequeño ataque de celos por alguna tontería que ha podido interpretar mal.... pero eso... ¡¡Es otra historia!! ella le sigue escribiendo. Kai da las buenas noches.

Sabrina – dice que... ¡¡¡Ayyyy!!!!...

Ángel - ¿qué?

Sabrina – estoy enfadada...

Ángel – y yo también...

Sabrina - ¿qué... he hecho?

Ángel – sí

Sabrina - ...y ahora me dices que no eres adivino...

Ángel – ya, porque yo soy así, ¿sabes lo que te quiero decir?, yo no sé hasta qué límite estás dispuesta...?

Sabrina - ¡¡joooo, tío; tienes que ser géminis, fijo!!

Ángel - que no; es que te lo vuelvo a repetir, que yo soy muy tonto joder, ¿sabes?

Sabrina - no se puede ser tan tonto, Ángel

Ángel - no, pues te lo digo yo, te lo digo yo,... mira, cosas como ésas, pero mira aquí, en mi nariz, en mi nariz, ¿sabes lo que te quiero decir?... y todos mis colegas diciéndome... y yo: “no me he enterado, joder”

Sabrina - pero si es que luego, me lo dices tú...

Ángel – no, pero es que... 

Sabrina - luego eres tú el que lo dice...

Ángel – no, pero el rollo es que yo... ésta... y tal... y en verdad es... ¿sabes lo que te quiero decir? eso es lo que no,... pues joder... pues no sé... 

Sabrina - vale, vale...

Ángel - ...pues yo soy muy torpe en eso...

Sabrina - ya, ya...

Ángel – pero, de toda la vida ¡eh!, te lo digo en serio, yo he tenido problemas con eso, me decía: “nene,...” y yo: “no, no, no”, pero siempre joder, es que no puedo evitarlo, joder me sale así -ahora están en plan tontito y picarón.
Él le coge la mano

Sabrina - no, no,... ¿vas a escribir?

Ángel – sí

Sabrina - ¿si? No... ¡Mentiroso!,... bueno, pues escribe

Ángel - (imitando la voz de ella) yo estoy enfadao, así que no me vaciles mucho

Sabrina - no,... no era eso lo que iba a decir... -lo que le escribe él, le hace gracia a ella y se ríe-

Ángel - ¿sí?

Sabrina – vale...

Ángel - ¿¿qué??

Sabrina - pues que... -se ríen los dos- estoy hablando en serio ¿eh?

Ángel – pero... ¿qué tiene que ver?, una cosa no quita la otra... -la vuelve a pedir la mano y ella no quiere-. No, no, ahora me escuchas. -Y sigue escribiendo-
Sabrina - ¿¿qué?? 

Ángel - ¿qué pasa tía?

Sabrina – no... 

Ángel - ¿...que no? 

Sabrina – no. -él intenta abrazarla y luchan un poco- 

Ángel - ¡¡...estate quieta joder!!

Sabrina - no, no,... que no he terminado 

Ángel – a ver... que yo te quiero decir una cosa... eso es... como hablas tu...

Sabrina - no sé qué has puesto

Ángel - quiero,... quiero...

Sabrina - ¡¡¡Aaahhhhh!!!

Ángel - ¿...o qué?

Sabrina – no,... si al final...

Ángel – sí, de verdad,... ¡por favor...!

Sabrina - ¡anda ya. Qué payaso eres! -se ríen los dos y él le pellizca la cara haciendo el gritito que se hacían siempre: nininininiiiiii- 

Sabrina - no, no. Nunca más, que no... ¡quita pa’tras, hombre!

Ángel - ¡¡¡Ay mi SABRINITA. Qué tontita!!! (con voz de niño pequeño) “va pa pa’tras” (imitándola de guasa). Mira, eso se merece darte un abracito –no se lo piensa, y... ataca, pero no le dejan (¡¡cachis!!)- Déjame darte un abrazo, joder... –en tono suplicante-. (Siguen luchando entre risas, pero él la coge por detrás y le besa el cuello)

Sabrina – no. ¡¡Ángel!!, que... –intenta por todos los medios evitar esos abrazos, pero...-
Ángel - mira,... que estoy enfadado ¡¡ehhhh!! (él imita la voz de ella) -siguen luchando porque ella trata de escapar del abrazo-

Sabrina - ¡¡estate quieto!!

Ángel - ¡¡quieta!!

Sabrina - eres un niño chico (ella se sienta en la cama y él se vuelve a tumbar; ella se pone seria) me has hecho daño, tío -se refiere al forcejeo que han tenido. Él se incorpora y se pone a su lado angustiado-

Ángel - ¿siiii? 

Sabrina - noooooo (es una broma de ella) bueno, me voy. Aquí no hago

Ángel - ¡¡mira qué cama más grande!! –La está “invitando” a que se piense en volver a dormir en esa habitación-

Sabrina - no,... bueno ya,... ¡¡sí hombre...!!

Ángel - no te he dicho que te quedes, he dicho que mira en qué cama más grande voy a dormir yo esta noche...

Sabrina - ya lo sé...

Ángel - ¿has visto...? aquí sí que podría dormir con alguien,... ¿has visto...?

Sabrina - pues nada,... duermes con...

Ángel - ¡¡¡Fran...!!!

Sabrina – Fran... -se vuelven a tumbar los dos en la cama-

Ángel - quiero darte las gracias por venir, ¿vale?

Sabrina - ¿tú por qué eres tan tonto,...? ni gracias por venir,... ni gracias por venir...

Ángel - ¡¡joder, no sé,... voy yo 20 veces y no consigo hablar nada...!!

Sabrina – pues, porque me tienes que dejar. Yo ayer, ¿qué te dije?

Ángel - sí, sí...

Sabrina - pues ya está. Lo mismo ha sido hoy, que podía haber sido dentro de tres días...

Ángel - ¡¡si hombre, pues vaya gracia!!

Sabrina - pues hijo,... ¿qué quieres...?

Ángel – no, si no quiero nada,... son ganas de pasarlo mal...

Sabrina - pues hijo, si tú eres tonto,... pues yo soy así...

Ángel - ¡¡hombre, que no soy tonto, tonto...!!

Sabrina – sí, lo has dicho tú.

Ángel – no. La  que ha dicho que soy tonto, eres tú; perdona...

Sabrina – bueno,... el que dice eso, lo dice en general...

Ángel - sí. -se ríen los dos- pues nada, vamos a hablar, por hablar...

Sabrina - no sé... supongo

Ángel - me voy al confe un ratito

Sabrina - ¿ahora...? 

Ángel - ¿qué pasa, tía?... ¡a ver si tu puedes estar 20 horas... y yo no... -a Sabrina parece que esto no le gusta mucho y le da instrucciones sobre lo que van a contar en el confesionario a partir de ahora. Ella habla con las manos- ¿tú no quieres?

Sabrina – no, yo no. Te estoy preguntando a ti. ¡Qué poco te gusta... mojarte, eh!

Ángel – no

Sabrina - me lo acabas de decir,... bueno, venga... -escribe él; cuando termina hace el intento de abrazarla, pero ella vuelve a rechazarlo como antes-

Ángel - cuando vean la tele...

Ahora escribe ella y cuando termina, se va a levantar de la cama, y él la ha escrito algo, se incorpora y... ¡¡le arrea un tortazo del 15...!! Él se queda alucinado, pues no espera eso, -aunque no es la primera vez que ha “probado” la mano de Sabrina-, por fin se levanta de la cama, se pone el albornoz y está de pie delante de ella, Sabrina  le pide que se quite de su camino para poder pasar y él le dice que se espere. Sabrina intenta llegar a la puerta, pero él más rápido que ella, se la pone delante y no la deja de salir, él la dice que espere, que la va a acompañar porque va para el confe; ella se pone las manos en la cara, él se asusta, cree que está llorando...

Ángel - ¡¡eeeeh...!! ¿Qué te pasa...? 

Sabrina - estoy cansada...

 

Cuadro de texto:  Él sigue con el empeño de no dejar aquella conversación y aquel encuentro sin abrazarla, pero ella se sigue negando... los dos se ríen. Ángel la tiende su mano en señal de pactar la paz y lo hacen mirando a las cámaras... es la forma de una reconciliación pública. Ángel intenta por todos los medios no dejar salir a Sabrina... ella insistía y él... quería un abrazo, lo necesitaba... llevaba dos días sin poderla tocar y eso era más fuerte que él... era algo que no podía reprimir... el pasar junto a ella y solo era feliz con rozarla, sentirla de algún modo... pero, sobre todo, saber que el sufrimiento de estos días pasados Sabrina lo hubiera superado y verla reír de nuevo.

 

Ella se sigue negando a sus abrazos... “que te he dicho que no”; Ángel la sigue suplicando: “¡¡¡...Por favor...!!! Llega un momento que se da por vencido y cree que, por hoy, ya ha dado un gran paso y quizá es mejor dejar las cosas como ella quiere... pero... él está buscando sus zapatillas... están a oscuras en la habitación... Ángel busca, busca... avanza... ¿dónde están mis zapatillas?... sigue avanzando un poco más... Sabrina retrocede... él avanza para ella... Sabrina daba pasos hacia atrás y así hasta que Sabrina no pudo retroceder más porque se topa con un cajón Cuadro de texto:  "desastre" de Fran en el suelo y lo impedía... ella va viendo que se está metiendo en un callejón sin salida, sabe que no va a tener más remedio que ceder algo de terreno, entonces Ángel hace como que se va a poner las zapatillas, tropieza... se cae... y es entonces cuando coge a Sabrina desprevenida y la abraza,... ¡¡¡Ahora sí está feliz!!!... y se le nota. Era muy tierno y dulce verlos con cuanta necesidad se abrazaban, habían estado dos días sin tocarse, sin sentirse, él no podía más, metió su cara entre el pelo de ella y aspiró su perfume con ganas, como si lo necesitara para vivir, ella le dejó también... lo añoraba también, quería sentirlo, fue un abrazo sentido, añorado, deseado y muy necesitado por parte de los dos...

 

En el abrazo había una emoción compartida, estuvieron así unos minutos; ninguno quería separarse, pero Sabrina, que siempre tenía los pies en la tierra, quiso ponerle fin... él no quería, él quería seguir juntitos le dio un amoroso y cálido beso en el cuello y se separaron, ella le dijo "ya está". Salen del cuarto y, al abrir la puerta, Ángel le dice a Kai: “¿quieres algo?”, éste que estaba al loro de todo, dice que sí: agua y papel w.c. 

 

Ángel esta pletórico, se le nota en la cara que es feliz, sale del cuarto y Sabrina detrás. Kai la despide con un “hasta mañana intrusa” y ella con un “hasta mañana Kai”, pero a él no le parece suficiente con un saludo: “¡¡eh... eh,... intrusa... el beso”, ella se vuelve y le da el beso de buenas noches que Kai la había pedido. Ángel se ha parado al lado de las ventana del salón y ve venir a Alonso y a Tierra, ya Sabrina ha llegado casi donde esta Ángel... 

Alonso - ¿dónde vais?

Sabrina – yo, a dormir...

De camino a la habitación se encuentra una gracia de Tierra, ella la recoge; Ángel sigue para el confe, que era donde él había dicho que iba, pero antes hizo una parada en el baño. Sabrina, que lleva el “regalito” de Tierra para tirarlo por el w.c. y cree que éste está libre, pues abre y se encuentra al bombón sentado relajándose de la noche de explicaciones y emociones que habían tenido... los dos se ríen, ella cierra la puerta y espera que él salga con el regalito en la mano; era muy chistoso verla quieta, muy seria y esperando. Por fin Ángel sale, se miran, pero no se dicen nada. Él se lava las manos, ella busca en los armarios papel y no encuentra, él se va y llama para que le abran en el confe, ella pasa por su lado, va hacia el almacén, él se la queda mirando ya con la puerta del confe abierta, ella le dice “cierra ahí que si no, no me abren aquí” el la contesta que no importa, pero por su micro pide que abran la puerta del almacén, la abren, ella entra y se oye decir “no puede ser”; él, que sigue en la puerta y sin entrar, se va corriendo al almacén,

Cuadro de texto:  Sabrina - ¿solo queda esto?

Ángel - no sé... -Él la deja salir. Ella va hasta el baño-

Sabrina - ...quedan seis,

Ángel - ¿cuántos días quedan?

Sabrina - hoy es domingo... digo, sábado... -repone el papel en el baño y él se mete en el confe, ahí está poco tiempo... es tarde, está cansado y el día había sido muy largo y tremendamente agotador-

 

Sabrina va hacia el jardín para coger la fregona y limpiar unos cuantos pipis que había Cuadro de texto:  por la casa, Alonso pasa por su lado en el pasillo del confe, va a acostarse, la mira y se mete en su cuarto, ella sigue recogiendo, ya sale Ángel del confe... le vemos con señales de cansancio, pero reconoce que está mucho mejor... ha hablado con Sabrina y no puede disimular su satisfacción por verla a ella también mucho más tranquila.

 

Coge agua para Kai y el papel que le había pedido; se encuentra a Sabrina limpiando donde antes quitó lo que Tierra va dejando, en la esquina donde estaba la caja fuerte, al pasar Ángel le dice a Sabrina “buenas noches”,... ella también emplea la misma expresión: “buenas noches...”; él sigue para su cuarto y Kai estaba esperándolo ansioso por saber en qué había quedado con las explicaciones; él le da el agua y el papel y se echa en su cama con la cabeza hacia donde estaba Kai,

Kaiet - ¿hay intrusos por ahí?

Ángel – no, era Alonso que Tierra no lo dejaba dormir

Kaiet - ¡¡ahhhh...!! es que de aquí se veía una luz...

Kai estaba bien despierto y con ganas de enterarse y sacarle a Ángel todo, pero éste estaba demasiado feliz y no tenía ganas de compartir su noche de explicaciones con él, pero éste ya sabéis que es muy hábil y metiéndole los dedos para enterarse...  Ángel está en la cama

Ángel - he ido al confe

Kaiet - ¿sí...?

Ángel - estoy de p*** ****e... si es que hablando...

Kaiet - hablando se entiende la gente...

Ángel - pero la situación no cambia,... pero se está de manera distinta,

Kaiet - hay más tranquilidad...

Ángel – además, no son las cosas como... como tú te montas la película... yo estoy más tranquilo porque ella está...

Kaiet - ella está bien,... ¿estás seguro del todo...?

Ángel - Sí  

Kaiet  - ¿por qué?. Porque habéis hablado... o ¿antes?...

Ángel - porque hemos hablado

Kaiet - pues os habéis tirado rato... ¿eh?, joder...

Ángel - si...

Kaiet - estaba ya del parchís hasta... lo iba a mandar ya a tomar ***** -se ríen los dos- yo me acosté... y estaba aquí, y estaba así... (coge la almohada y se tapa como demostrándole que no tenía intención de estar pendiente de su conversación) y ¡qué calor!, no aguantaba así... que si habéis hablado y estáis bien,... 

Ángel - siiii.... - asiente con la cabeza-

Kaiet - la situación era tensa, ella estaba mal, tú estabas mal, y aquí todos estamos mal, aquí somos una ameba.

Ángel – sí, es verdad.

Kaiet - si la ameba está chunga... 

Ángel - si una célula de la ameba está mal, todos lo estamos, y si todo está bien, todos estaremos contentos y mejor. Eso es así ¡¡qué curioso ¿verdad?!!

Kaiet - ¿le has preguntado por los cortes y lo borde...? 

Ángel – sí, es que es una cabezota.

Kaiet - se te nota guay... 

Ángel - sí, la voz me lo ha dicho cuando he ido al confe...

Kaiet - se te nota solo con verte...

Ángel - la voz me ha dicho... “con esa cara tan alegre que traes...”

Kaiet - se te nota. Cuando estabas ahí, en la puerta, que salías con ella... con solo verte dije.... “¡¡¡buaffff...!!!”

Ángel - es que a mí se me nota todo en la cara...

Kaiet - o estás de mala l**** o estás de p*** ****e... ¡¡que lujo ya, eh!!,... mesita (se refiere a la mesilla improvisada que han puesto en la habitación)

Ángel – aquí, mesita... ¿eh, Franki?

Ángel tenía una sonrisa y una tranquilidad infinita... el otro quería seguir, pero él cambió la charla y se dirigió a Fran,

Ángel - ¡¡qué Franqui!!, ¿le has cogido gusto al colchón?

Kaiet - con mesita de noche y todo... –recordemos que hace dos días que los tres habían duplicado las camas- ¡¡qué...!! ¿Cómo vas con tu nueva cama?

Ángel - bien, muy bien... -metió la cabeza bajo la almohada y ahogó un suspiro-

 

Fran, Kai y Ángel se echan un reto de jugar al parchís... el que pierda, tiene una gran p*tada...

Ángel –...porque unos bañitos en esa agua estancada, tiene que ser...

Kaiet - ¿A que no ha güevos de jugar una partida ahí y el que pierda se baña?

Ángel - ¿Qué no hay güevos?

Kaiet - ¿A que no hay güevos, abuelo?

Fran - ¿y a qué esperamos?

Ángel - ¡¡Se va a cagar el abuelo!! –Ángel esta noche se bañaría en el mismísimo Nilo rodeado de tiburones- Ahora hay que sortear a ver quién va en medio... ¡¡Qué asco, tío...!! (de pensar en el agua)

Kaiet – Asco, no tío... el que pierda se va al peu... y se tira al agua ahora

 

Se levantan de la cama como resortes, Ángel está contento, las cosas están más claras, sale del cuarto... no tiene sueño. Cuando salen, se encuentran con Sabrina que aún no se acostó, sentada en el sofá con sus gafas negras, estaba durmiendo y mimando a Tierra... Fran al ver el cuadro, se ríe: “Mira las dos... las dos ahí puestas”. Kai viene con el tablero del juego y le explica a Sabrina cómo han llegado a decidir levantarse para jugar...

Kaiet -...hemos dicho: “¿A que no hay güevos de jugar al parchís y el que pierda se tira a la piscina ahora mismo... en esa cloaca? –se parte de risa contándolo- y dice el abuelo: “Vamos p’allá”... se ha tirao de la cama el cabrón, eh... y yo pensaba que iba a decir: bahhhhh. Se ha tirao el abuelo y nos hemos tirao todos...

Ángel - ¿juegas?

Sabrina – ¡¡sí hombre!!

Kaiet – venga, anímate... un día es un día...

Ángel - ...échale güevos... si total, pueden ser los últimos cuatro días

Kaiet –...pueden ser los cuatro últimos días, y entonces haces las locuras y sólo en el parchís...

Sabrina – que no me tiro yo a la piscina ahora...

Ángel – pero si solo es agua estancada que está podrida y tal...

Kaiet – solo es eso... ¡¡anímate!!

Sabrina – no, no... que no

Kaiet – no tienes nada que perder, excepto un pijama que no te vuelves a poner...

Sabrina - noooooooooooooooo

 

Sortean posiciones en el tablero del juego... y establecen también las reglas del mismo... llega el abuelo, ¡perdón!, Fran, se sienta en el sofá del acuarium, Kai en el de las ventanas, Ángel en el sillón blanco y Sabrina sigue impasible en el de enfrente. Ángel no deja de observarla... intenta adivinar si sigue tan bien como él cree que la dejó. Vuelven a hacer cambios en las posiciones y Fran se sienta al lado de Kai

Fran - ...debe ser las cinco de la mañana ya

Ángel – no, las doce y media

Fran – sí, tú estás igual siempre...

Voz – revisar los micros

Fran – eso está hecho, hombre

Ángel – mujer...

Proceden a la revisión de los micros y vuelven a establecer las reglas del juego: lo que se juegan, a cuantas partidas, como será la revancha y....

Sabrina – dame (pide el dado para participar ella también)

Kaiet - ¿tú juegas? –completamente sorprendido y al mismo tiempo, se alegra de comprobar que está intentando un acercamiento con ellos también. Se tapa con el cojín la cara y parece que le ha hecho ilusión que jueguen todos- Sabrina, ¡¡ay, Dios que está detrás mio!!

Ángel - ¡¡¿¿Quién se va a mojar??!!  -Comienza el juego Ángel-

Sabrina – pues sí porque yo siempre pierdo...

Kaiet – estas partidas suelen ser muy estresantes

Fran – sabrás Sabrina que aquí no perdonamos a nadie

Ángel – aquí se pagan las deudas

Kaiet – Sabrina lo sabe

 

Siguen los cuatro afanados en su partidita... comentando las jugadas... los tres, porque Sabrina dice poco... suena el dado continuamente en el tablero... Sabrina se va animando poco a poco y está más participativa, comenta mucho las jugadas con los chicos.

 

Aparece Alonso en el salón diciendo que está desvelado, que no puede dormir... quizá es que al dormir con Mari no disponen de mucho espacio... el caso es que está nervioso por no poder dormir; Kaiet le dice que vaya por su edredón y duerma con él, ahora que dispone de cama matrimonial, pero le advierte: “sin tocar, eh”.

 

Terminan la partida y es Fran quien tiene que meterse en la charquita. Les han dado las claritas del día prácticamente.