SÁBADO. 12 DE MAYO de 2001.
EL
SECRETO, EL NOMINADO Y
11:15: Al levantarse el sábado Sabrina la primera, ve que él duerme.
Sale de la habitación y se pone a hacer cosas, juega con Tierra y la limpia
pues se había llenado de barro, recoge la cocina y más cosas. Es
a Alonso a quien llaman, que también está levantado, para darle las
instrucciones de la prueba y lo que les toca a cada uno, además de lo de los nenicos, los demás tienen: Mari, cuarteto; Fran, soneto;
Eva, lira; Emilio, serventesio, Kaiet, soneto
alejandrino… les dan un libro para que se aprendan la métrica de los distintos
tipos de poemas, y les dicen que el examen consistirá en componer ajustándose a
la métrica respectiva (número de estrofas, sílabas de arte mayor o menor, y rimas),
lo que les digan en el confe, que no tiene que
coincidir necesariamente con lo que les ha tocado estudiar a cada uno, sino
también lo de cualquiera de sus compañeros.
Cuando
suena el timbre porque empieza la hora de estudio, entra de nuevo en la habitación,
se sienta en la cama de Ángel y se agacha a besarle, para procurarle un “dulce
despertar”, hablan con las manos cogidas, Ángel le cuenta un sueño que ha
tenido y que era que en una casa antigua y muy grande, con mucha gente por
allí, alguien le llama “Ale”, y le dice que le siga, hasta que en otra estancia
de la casa, se encuentra con su hermano, que le espera. Sabrina le cuenta todas
las novedades que ha habido en la casa respecto a todas las explicaciones
anteriores;
Sabrina - a ti te ha tocado el Madrigal, y a mí el Quinteto.
También
le cuenta lo que ha hecho por la casa desde que se levantó.
Se van incorporando al
mundo de los despiertos algunos de los chicos, hoy tienen examen de literatura
y tenemos a Alonsito recitando poemas por la casa...
Ángel
está ya en el salón, lleva polo claro y pantalón azul hasta la rodilla, y se le
ve recién duchadito, pelo mojado y Mari en el sofá de al lado preguntando,
somnolienta y abatida,
Mari - ¿Que es un cuarteto, por mi padre...?
Ángel - es un verso con una rima a, b, b, a. -Ella parece
entenderlo-.
Al
rato, ya está Sabrina estudiando con él, en el mismo sofá del salón, ella lleva
el pantalón del pijama y una sudadera gris con un dibujo en
cuadro en la parte central de la pechera. Tienen las piernas
entrelazadas, y apoyadas en la mesita central. Comentan los tipos de versos, de
arte mayor y menor (según que tengan más o menos de ocho sílabas por estrofa, y
van leyendo el libro, todos los tipos, Romance, Soneto, etc. y poesías de
distintos autores, como ejemplo de cada uno de los estilos. Así leyendo, Ángel
se encuentra con un poema que le llama la atención, le hace un gesto para que
ella lo lea, y lo hace en voz alta, es el siguiente:
Ojos
claros, serenos,
Si
por un dulce mirar sois alabados,
¿Por
qué si me miráis?
Miráis
airados.
Si
cuando más piadosos, más bellos
Parecéis
a quien os mira,
No
me miréis con ira,
Porque
no parezcáis menos hermosos,
Esa
tormenta, rayos,
Ojos
claros, serenos,
Que
si miráis...
Miradme
al menos.
Y
termina, Ángel diciendo, “de Gutiérrez de Cetina,” (con soniquete, como si hace
siglos este poeta le hubiera adivinado el pensamiento...)
Al
rato, Sabrina se levanta y va a hacer algo, o la han llamado los otros, y Ángel
sigue estudiando solo el libro. En tanto que está así, se queda un rato
pensativo, mira hacía Tierra que anda por el salón, y se nota a continuación
con la mirada fija, pérdida, absorto en sus pensamientos. Después Sabrina
vuelve al salón y yendo por el pasillo, Ángel que sigue en el mismo sitio la
llama:
Ángel - ¿Vienes?,… ¿Vienes a estudiar, Sabrina?,
Y
ella se vuelve a sentar a su lado, y hablan de que la prueba es difícil, que no
sólo es estudiarse todos los poemas, que además tienen que escribir uno de su
cosecha en el examen, Ángel dice, no, pones uno de estos (por los del libro),
Sabrina, coge el papel de las instrucciones y lee:
Sabrina - No, aquí dice escribir, y te lo tienes que pensar.
Ángel - Bueno, para una vez que pienses...-siempre tratando de
picarla-
Sabrina - ¡Qué idiota eres!
Ángel - ¡¡¡AAYYYYY!!!, -y le
acaricia la cara a ella y se levanta-.
Vuelve
a los pocos minutos, y se sienta a horcajadas sobre los muslos de ella, se
miran, se embelesan; a continuación Ángel comenta que es un día aburrido... Se
pone ya en el sofá al lado de ella, Sabrina está de lado con la espalda contra
el brazo del sofá, y sus piernas sobre los muslos de Ángel, que apoya las suyas
en la mesa. Tontean y se pican...
Sabrina - eres un empollón
Ángel - no me vaciles... y tu…
¿qué?
Sabrina - yo no
Ángel - Así te ha ido...
Siguen
estudiando y razonando la estructura de los versos, y… ¡¡de repente…. ponen música!!, “
Ángel - ¡Me cago en la puta!. Esta gente me va a matar de un
susto...!
Sabrina
a su lado se parte de la risa, al hacerlo se echa sobre él, y le dice,
Sabrina - ¡pero has reaccionado tarde!,
y
sigue riéndose, con esa risa suya, tan intensa, tan divertida, y que a él le
encanta, aunque en esa situación no le haga mucha gracia, ella pide que quiten
la música de dentro y él explica, ¡qué estamos estudiando!, ella también da la
misma explicación; la quitan (la música), y Sabrina, dice “¡gracias!”, pero
cada vez que le mira no puede evitar reírse al recordar el bote que él ha
pegado con el susto, y se ríe cada vez más, tapándose para que él no se mosquee
mucho. El se resigna: “pero mírala...” ella no puede parar hasta llegar a
atragantarse de la risa, él aprovecha ese momento, se gira y la coge, la soba,
le hace cosquillas, al tiempo que le dice: “Cabrona”
(por reírse así de él), pero todo con una complicidad que es más que evidente.
Cuando se le ha pasado el ataque de risa, le aclara:
Sabrina - Es que te estoy imaginando en tu casa,... metido en una urna
de cristal, -y vuelve a reírse-,
Ángel - pues no le veo la gracia... mírala... (todo en plan de
disfrutar su intimidad en tono gracioso, divertido, gastándose sus bromas)
Es
uno de esos momentos que ellos aprovechan para sentirse... y tocarse… (sin que
se levanten sospechas)
Más
tarde llegan otros al salón, andan por allí Alonso, Fran y Kai,
ellos siguen a lo suyo y se pelean como jugando, para luego poder volverse a
abrazar y besarse (en la mejilla, claro). Sabrina está echada con la cabeza en
el “regazo” de Ángel.
Al rato se levantan y cada uno hace sus cosas hasta que vuelven a encontrarse
en el pasillo del baño, y vuelven a abrazarse y besarse y se dirigen ambos de
nuevo al salón abrazando Ángel a Sabrina, por detrás, como si fuera la mochila
de ella, y así hasta que llegan al salón.
13:00: La mañana está siendo lamentable, no hay actividad interesante.
Ahora mismo está babosín desayunando un trozo de
bizcocho "made in Mari" que sobró de ayer.
Entre
tanto ellos estudiaban antes, el resto de los compañeros, andan un poco
revueltos; al levantarse Eva, Alonso le ha dicho que había soñado
con ella..., y ella con su naturalidad le dice que no pasa nada,
que ella también sueña con Ángel... y Emilio que pasa en ese momento y lo oye,
empieza con el ataque de cuernos, y se vuelve a meter en la cama, Eva intenta
hacerle razonar que no tiene importancia, que los sueños, sueños son y que él
mismo (Emilio) ha dicho en una ocasión que había soñado con Sabrina, pero
cuando se está celoso, no se suele razonar y él sigue con su petenera: “Que no
le hace gracia, que no es agradable de escuchar...” Estando así ellos,
discutiendo entra Alonso en la habitación y lo oye; se dirige a Emilio,
preguntándole si le ha molestado lo que ha dicho él, que no era nada. Emilio se
cabrea más porque culpa a Eva de que se haya enterado Alonso de la discusión y,
tras seguir discutiendo, Eva con paciencia y Emilio disparatando, Eva se va de
la habitación hacia la cocina, donde los demás están preparando la comida y la
mesa.
En tanto que ella llega, Alonso con su indiscreción habitual, le
cuenta a Ángel, apoyado en la ventana que da al jardín lo que ha pasado y que
él, en parte entiende a Emilio porque también tuvo una relación de “paranoia”,
pero que éste se pasa. Al llegar Eva a la cocina, Ángel se dirige a ella y la
abraza, y le dice
Ángel - ¿Se ha enfadado... porque sueñas conmigo?...
-Eva,
le quita importancia al tema-
Eva - no, ya sabéis como es, y ha coincidido que pasaba por allí y
lo ha oído...
Emilio
sigue en la cama,… está mosqueado con él mismo por ponerse así, y al
parecer, ni come ese día. Tanto Alonso
como Ángel van a hablar con él, Alonso intenta que razone, y ya se levanta,
pero sigue enfadado. Ángel lo pilla en el pasillo, y
le dice: “¿Qué pasó, mi hermano?”, Emilio le da un beso y se chocan las manos.
13:56: Ahora mismo el único despierto es Emilio. En la casa hay una
pauta que siguen todos estrictamente y es que si te levantas por cualquier
motivo, esto no supone en ningún momento que no puedas volver a la cama para
dormir otras ocho horas más...

16:00: Por fin parece que en la casa hay actividad, algunos se han
levantado para un segundo desayuno. Emilio comenta que el gran error de su
vida, haya sido probablemente entrar en la casa... ¿Cómo se ha de tomar esto
Eva?
Mari
comenta que cuando la eligieron para entrar, Ontiveros
charló con ella y le dijo que si entraba se sabrían ciertas cosas sobre ella y
Mari comentó que le daba igual que se supiera... ¿A qué se refiere? ¿Qué ha
hecho en esta vida Mari para que Ontiveros le dijera
eso?
Como
es lógico ya están inmersos en una partida de parchís mientras lamentan que hoy
haya literatura, Emilio cuenta con suspender la prueba...
16:30: Después de comer se visten
con la ropa de gimnasia y se ponen a entrenar las pruebas físicas, Ángel no
sabe hacer el pino, así que en el jardín, entre Kai y
Sabrina, intentan ayudarle explicándole cómo lo debe de hacer y sujetándole
para que llegue con las piernas a la pared, pero… no lo consiguen. Kai debe aburrirse de tanto intento o tiene algo que hacer,
y se queda sólo Sabrina con él, lo intentan varias veces pero nada, y ella le
dice que sola no puede cogerle las piernas, y aunque hace lo que puede por
ensañarle, no puede evitar reírse a veces,… él se mosquea de su propia torpeza,
y le pide que lo haga ella para ver cómo es; ella se resiste, pero al final lo
hace, y estando boca abajo, él le hace cosquillas en el costado, ella se asusta
y le riñe… que no vuelva a hacer eso, que es peligroso, que se ha dado con la
cabeza en la pared, y podía haber sido peor; Mari que anda por allí, lo
ratifica: “Ángel, eso no”. Pero no se enfadan y siguen ensayando, y en uno de
los intentos se hace un lío y terminan los dos por el suelo, un lío de piernas
y brazos y risas... (Otro de sus momentos tontos, pero bien aprovechados).
Después
del entrenamiento se ducha Sabrina, se viste de nuevo, y se preparan para el
examen. Hasta que les llamen siguen entrenando por la casa, Sabrina lleva ya
una camiseta negra de cuello barco y los pantalones piratas blancos, Ángel con
la ropa de gimnasia y una sudadera azul de vivos blancos en los costados y
mangas y, como no ha sido un alumno aplicado, siguen ensayando el pino en la
puerta de su habitación, junto al armario naranja, y en el que Fran cada vez
que entraba a dormir tiraba los zapatos, o zapatillas a lo alto de él, como si
de una canasta de baloncesto se tratara.
Primero
es Kai, quien le ayuda de nuevo, y en uno de los
intentos, le da con la mano-puño, involuntariamente, en los mismísimos cataplines, pero le hace daño, Ángel retorcido por el
suelo, no sabe si llorar o reír, (Otra escenita, esta puramente accidental, sin
intención entre ellos, pero alguna más para los redactores del resumen de TV5
de ese día). Luego es Sabrina quien vuelve a ayudarle, pero el niño es patoso y
no le sale…. Sabrina, que de nuevo se parte de risa, y él que hace como que se
mosquea, pero riéndose también.
En
vista del fracaso, lo dejan, se sientan en el sofá juntitos, él se ha quitado
la sudadera, y está con la camiseta blanca de la gimnasia, así fue la escena: a
él le gusta la poesía que le ha tocado y se la lee a ella, estudian juntos en
el sofá, ella está tendida y con las piernas sobre las de él y delante de Kay Alonso y Fran. Cuando ella quiere levantarse para hacer
gimnasia, él en la postura que estaban, se echa encima de ella y se dan un
abrazo increíble delante de todos haciéndose mimitos los dos y diciendo, ni ni ni ni como niños pequeños. luego se fueron al
jardín y ella le estuvo ayudando a hacer el pino nuevamente porque Ángel es
francamente torpe con este ejercicio, él se enfadaba con ella porque no le
cogía las piernas bien y ella se echó encima de él y rodaron por el suelo a
carcajada limpia…. había mucha carga erótica.
Por
la tarde ella se puso el pantalón pitillo blanco y lo acompañó con un jersey negro; él no dejaba de mirarla… parece que algo
celoso porque el pantalón, al ser blanco, hacia que se transparentase algo y
eso a él…. no le molaba mucho. Incluso cuando ella se sienta en el sofá con él
y Mari, Ángel la dice que no le gustan los pantalones pitillos, porque le
parecen horteras y ella le dice que no se los ha puesto para que le gusten a
él, sino que se los ha puesto porque le gustan a ella. Todo parece indicar que
el problema era que a él le gustan demasiado esos pantalones, o lo que se
trasparentaba, porque él tenía un cojín encima de las piernas y Kay se lo quita, al hacerlo, mira a Sabrina y a Ángel, se
ríen los tres muy cómplices y vuelve a poner el cojín donde estaba, o sea sobre
las piernas de Ángel para que tape lo que era tan evidente.
Están
en el sofá central, Sabrina junto al brazo del sofá y con un cojín agarrado
entre su estómago, Ángel al lado, todos los demás están también por allí, en
otro sofá; Eva y Emilio, enfrente, Mari y Fran, en un “puf”,
Alonso y Kaiet, al lado de Ángel. Ellos se miran con
ternura, y tontean, tontean muchísimo… Sabrina le coge la nariz a Ángel,
flojito, (sabe que no le gusta).
Ángel - Así, sí. -Sabrina se
ríe. Y le coge otra vez, está más fuerte...-¡¡¡Ayyyyy….
joder!!!! -Sabrina se ríe más...- Es que
me molesta... mucho. (Medio riéndose, por contagio de ella)
Sabrina - Ya, por eso te lo
hago...
Ángel - Es que me molesta,... -y le coge del cuello a ella, y le da
un pellizquito, diciendo el ni, ni, ni, ese-.
Sabrina - Ya lo sé, pero.... lo que tú haces conmigo... Por eso,… -e
intenta cogerle de nuevo la nariz. Se aparta y le dice con el dedo índice
extendido muy rectito-, ¡pero no te pases!, (de coña...)
Sabrina - ¿A que molesta?... ¿no? ¿molesta?, pero…. ¡qué!, que, Que!...
Ángel - No, la verdad es que no...
Sabrina - Mira, otra cosa que te molesta... -Y con la uña del dedo
meñique, le da en un grano, o algo así, que él tiene en la cara-.
Ángel - Ahhhh!, -y se toca donde ella le ha
puesto el dedo-.
Sabrina
Se mea de risa (con perdón por la expresión), y se
tapa con el cojín la cara disimulando, y cuando para le dice, “nada, si no
tienes nada”.
Ángel - ¡Que hija de....!, -y mirándola y sonriendo-: no sé, me
molesta... No hagas eso, por favor... -ella se sigue riendo, y él repite-: no
sé, me molesta que me hagas cosas así...
Sabrina
-¡ya lo sé! –entre risas-
Ángel
- pues no lo hagas, si sabes que me molesta... (sonriendo), ¡ Qué mala que
eres!
Sabrina - A mí también me molestan
muchas cosas que tu haces,… y las haces, y a más “INRI”,… las sigues
haciendo...
Ángel
- Ya,... pero porque yo soy así...
Sabrina
- Pues yo también y... chincho.
Estando
ellos en ese su tonteo particular, llega Alonso de nuevo al salón, y coge a
Tierra que estaba dormida en el sillón individual, la levanta, para ponerla en
otro sitio, y sentarse él allí. Ángel que lo ve, dice:
Ángel - Está dormida.... mira Alonso si la perra está dormida en el
sillón, te sientas en el suelo, eh?, porque eso es maltrato psicológico...
Kaiet - Alonso,
no la maltrates... Alonso, por Dios.... No la maltrates.
-interviene, de cachondeo-
Emilio - Es que despertar a un animal... -de parte de Ángel-
Ángel - …Despertar a un animal… es delito....
Sabrina - Ya ves, tú te pones... (dirigido a Ángel, siguiendo con la
broma, y como llamándole animal....)
Ángel - …Tiene cárcel, tiene
cárcel, y se vuelve a Sabrina (a quien no ha entendido bien porque se
entrecruzan los comentarios) ¿qué?
Sabrina - Ya ves... tú te pones
muy mal... cuando te despiertan...
Ángel - No sé, dímelo tú… lo haces cada noche... -y corrige-, cada
mañana; -y sigue como imitándola-: “¡¡Ángel, estás despierto?, -riéndose, y
agarrándola del brazo-.(resignado de que la niña tenga ganas de meterse con él)
Sabrina - ¡Que mentiroso!... llevo como una semana que no te
despierto....
Ángel - Hoy me lo has hecho...
Sabrina - No, no seas mentiroso, que hoy estabas tú despierto y cuando
he entrado en la habitación tu me has preguntado, “¿Qué tiempo hace?” Y no te
entendía, y tu: “que que mmmmmmmmm”,
y yo: “¿qué?”, y tu: “mmmmmm”, -como queriendo decir,
de paso, que no vocaliza nada...)
Ángel
con la mano izquierda le pellizca por la cintura, en señal de “haya paz....”.
Al
rato Ángel está echado hacia adelante en el sofá y se ve que Sabrina le rasca
la espalda, y él con su carita de gusto; cuando termina la sesión se echa hacia
detrás y la mira embobado, y le vuelve a hacer cosquillas por la cintura.
Sabrina, le dice “¡quita...!” y él repite: “¡Quita dag
quí!”, imitando su acento, pero para los dos esos
piques ya tenían todo el significado de auténtica complicidad y sabían que no
se molestarían mutuamente por utilizar sus “muletillas”
Fran,
va a aprovechar a correr un poco y se levanta del sofá, pregunta si les espera,
se supone que a Kaiet, que estaba allí, como con la
mirada perdida, y a Ángel, que aún lleva ropa de deporte, pero este último le
dice que se le están quitando las ganas. Entre eso, se oye a Kai, y Alonso de fondo, y hablan de los versos
alejandrinos, Kai le explica algo, pero Alonso, con
su simpleza, no tiene ganas de calentarse la cabeza, y termina diciendo: “Estoy
hasta los huevos de esta prueba... mira, paso, ¡a tomar por culo!”, y se va del
salón. Fran también dice que se va a dar un “garbeo”, así que quedan en el
salón y en el mismo sofá Kai, Ángel y Sabrina por
este orden, y Mari está con la perra en el sofá de al lado.
Ángel
que sigue que no puede disimular por tener a la niña allí, tan cerquita, a su lado, se vuelve hacia ella, y la abraza,
poniendo la cara entre su cuello, ella se gira y le da un tierno beso, y
mientras que él le habla al oído, ella le sujeta por el hombro con dulzura, en
su gesto y su cara, y le escucha atentamente (no sería nada extraño que la
estuviera proponiendo si van a estar juntos un rato en la cama, o si van a
dormir juntos). Cuando él termina de hablarle, ella hace un gesto como de,
“bueno, vale”, y ahora él a ella le da un beso en la mejilla y le pregunta
ella, disimulando, “¿tienes mucho sueño?”. Ángel, con cara de pícaro, la mira,
sonriendo, le coge la mano y se la besa. Ella que entiende lo que piensa él (y
que debe ser que no se haga la víctima, que a ella le gusta lo mismo que a él o
más los arrumacos de por la noche) la dice que “No”. Él sigue mirándola como
afirmando, y ella insiste... pues no... te digo yo a ti que no... Se ríen los
dos y Sabrina coge la mano de Ángel bajo el cojín, y empieza a escribirle (se
ve perfectamente, cómo ella hace signos sobre el dorso de la mano de él, ya que
la mano que se ve es la que lleva la pulsera blanca y el anillo en el dedo
pulgar). A medias del mensaje, Sabrina se para, mira hacia arriba y dice: “A
ver... que luego...” (Como pensando qué pone para que él no lo malinterprete),
y cuando termina el mensaje, se cogen las manos y se dicen: “Nada”. Y Sabrina se
vuelve a acercar a su cara y hacen el gritito ese, nnnnnnnnnniii
que les une en un mimo especial.
Les van llamando para la prueba; todos, excepto Kai. Se han cambiado la ropa de gimnasia para ir al confe y van examinándose; Mari, supera el cuarteto, le ponen
lo que tenía que estudiar un cuarteto, supongo que por facilitarle la labor,
aun con un argumento muy cutre, pero la rima, el numero de sílabas es correcto
porque la pobre, dada su forzada falta de formación, andaba negra con la “pruebecita”. Llega lo de los niños: A Ángel le piden un
soneto, pese a que le encomendaron estudiar el Madrigal, y compone el
siguiente:
¿Que
hiciste del amor que me juraste?
¿Qué
has hecho de los besos que te di?
Olvidaste
la esperanza que tengo en ti.
¿Qué
excusa puedes darme si fallaste?
¡Que
ingrato es el destino que me hiere!
¡Que
necio enamorarme tanto de ti!
Sin
dudar, mi corazón hecho para ti,
En
mil pedazos al universo enviaré...
Solitario,
camino ya sin rumbo...
A
la gente no puedo ya mirar...
El
recuerdo me sabe tan amargo...
Sin
esperanza, ¿qué puedo esperar?
Recordarte
es mi único consuelo...
¡Qué
bonito es volver a soñar....!
¡Estaría
pensando en Teresa, su ex,… y le advertía que ya no podía ser?, y el último
verso es para Sabrina, y sin levantar demasiado la liebre, sabe que los que le
conocen lo entienden... (Pero podría ser otra cosa, o simplemente una forma de
rimar...)
A Sabrina, le toca componer una lira, y no el quinteto que le
encargaron estudiar, y hace la siguiente:
Sólo
aguardo,
Mi
espera se hace interminable,
Temblor
mío,
Corazón
que late...
Veo
tu alma a través...
Y
mi mirada cae.
Emilio
supera el Madrigal; Eva, el quinteto; (también se escoña); Ángel, el soneto, Kai el que le toca, y Mari, ya lo hemos dicho, lo suyo, el
cuarteto. Suspenden: Sabrina, con 4,5; Fran con otro soneto sin la más mínima
coherencia y muy frívolo, y Alonso, que, pese al cuaderno de Bitácora diario,
tiene con la métrica, una especial dificultad, porque ni siquiera es capaz de
recuperar posteriormente, dejando el examen de recuperación en blanco.
18:30: Durante este rato ha ocurrido poca cosa, algunos han empezado a
preparar las pruebas físicas, Fran ha confirmado que volverá a nominar con el
truco del dado aunque esta vez usará las cartas y descartará a los que nominó
la semana pasada, Emilio dice que se aburre y continúan las partiditas de
parchís...

20:00: Están todos con la
literatura, los sonetos, las rimas asonantes y los pareados... ¡agobio total!
Solo deseamos que llegue el martes para que empiecen una nueva prueba con algo
de sentido...
21:15: En la casa siguen en plan poéticos, Mari lo pasa fatal con
estas pruebas, la chica está obsesionada con que ella no sirve para el
estudio...
22:15: Mientras todo el grupo sigue en el salón, Alonso y Mari charlan
en el comedor... Alonso dice que flipa con el comportamiento de Emilio, dice
que es un paranoico. Pero no solo eso, al parecer ha tenido un roce por el tema
de un cigarro o el mechero...
Alonso dice que Emilio se pasa muchas veces y que le está dando
razones para tener un segundo nominado. Dice que a Emilio se le va la olla...
Por
las palabras de Alonso, parece claro que volverá a nominar a Fran y que Emilio
también estará en la lista...
22:17: Empiezan los exámenes, los chicos ya están circulando por el confesionario
para hacer una poesía según las exigencias de la dirección: pareados, sonetos, etc...
Alonso
sigue charlando con Mari, han hecho cálculos sobre lo que ganan en la casa y
parece ser que se llevan más de medio kilito al mes. Alonso dice estar convencido
que aguantará hasta el final... ¡Va listo!
23:26: Están terminando el examen y Emilio le comenta a Fran que se
parece al cantante de U2 y por cierto... Emilio tiene unos coleguitas que
conocieron a Bono, el cantante de U2, ja, ja, ja...
Están
desesperados porque quieren preparar la cena y no saben qué hacer porque no les
queda casi nada para comer... Ya puestos, podrían rebozarse unos cigarritos o
pensar la próxima vez en no fundirse la mitad del presupuesto semanal en
cigarros.
Sabrina
ya se ha puesto el pijama de elefantitos y va para el almacén a coger pan,
Ángel detrás de ella, para variar,… y al llegar a la puerta, los dos solos, la
coge por la cintura y le pregunta qué va a cenar, ella le dice que pan y cola cao. Vuelven a la cocina, y Kai
le pregunta a Sabrina que qué va a cenar y Ángel, que ya lo sabe, responde por
ella, y ella añade, “...y leche”; Ángel vuelve a cogerla y hacerle carantoñas,
(está sobón, ¿qué querrá?)
23:40: Ya han vuelto al parchís, entre las partiditas y el apalanque
esto está literalmente muerto...
01:15: Kaiet y Ángel hablan sobre las nominaciones de esta semana. Kaiet tiene claro que lo hará a sorteo y que no incluirá a
Ángel... ¡Como se quieren! aunque Kaiet no
descartaría un pacto...
01:24: Al rato, Fran, Ángel y Kaiet, se van
a la piscina y la sauna... se turnan porque Fran en la sauna quiere estar solo,
para tumbarse sobre el banco, (¿será perro?... sin ofender, ¿eh?), mientras los
otros están en el salón charlando. En un momento dado entra Fran a la casa, y
sale Emilio que se queda con Ángel y Kai, el resto en
el salón, Fran con Mari y su parchís, Sabrina, Alonso y Eva, hablando de
relaciones sentimentales pasadas, y en el caso de Eva presentes. Sabrina, con
sus gafas, cuenta las paranoias de uno de sus ex, que la hacía chantaje
emocional, diciendo que si le dejaba se suicidaba y llegó a romper un cristal
del ascensor, y a darse contra las vallas de un colegio en la cabeza.
De
la conversación de los del jardín destaca sólo que Emilio empieza a reconocer que
no es el mismo, que se siente inseguro... que nunca le había pasado antes esto
de enamorarse tanto... y encima, en la tele,... que será el “tolai” de España,... y un pesado... y un “blasa”,... que solo se había enfadado con Eva tres veces,
(las demás se ve que para él estaban en el guión), y les miente sobre su forma
de nominar, (lo que sin duda hacía preso de los celos de quienes podían ser sus
contrincantes frente a Eva). Ángel en esa conversación larga cuenta cómo se ha
dado cuenta que sus sueños de agobio en la casa tienen siempre que ver con que
le reconozcan por la calle al salir... ¡No, por Dios, no quiero que me conozca
nadie!. (No veas... ja ja ja)
Cuando
vuelven de la sauna y piscina, el resto siguen en el salón, jugando y hablando;
al llegar Ángel, el último, pide sitio, le dicen que allí, al lado de Sabrina,
que hay más espacio, apoyado por Eva, que dice: “dejarle sitio al chaval”. Se
sienta junto a Sabrina, que tiene que recolocarse para ello, y al hacerlo le da
un pellizquito en la cara, él a ella.
Después
se acuestan juntos en la cama de Ángel, muy abrazaditos, sin hablar, y al rato,
todo tapados, hasta la cabeza... no sé cuanto tiempo después, Sabrina se vuelve
a su cama porque al día siguiente aparece en ella...
02:00: Eva se está desatando, no confía mucho en lo suyo con Emilio
cuando salgan. Alonso dice que Emilio es muy especial y Eva le da la razón, que
está harta de sus celos y que ahora ella funciona según la vida de Emilio y sus
intereses, pero que cuando salga, quiere vivir su propia vida... Está dejando
claro que fuera, nada de nada... Eva dice que ahora su media naranja es Emilio,
pero dentro de un año no lo sabe, ja, ja, ja...